Tailandia.- Los separatistas, que han matado a miles de civiles, rechazan negociar con el Gobierno tailandés, según HRW

Actualizado 28/08/2007 21:58:02 CET

MADRID, 28 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los separatistas tailandeses del sur del país, responsables de la matanza de más de 2.000 civiles desde 2004, no tienen la intención de negociar con el Gobierno, según informó Human Rights Watch (HRW) en su último informe publicado hoy.

Algunos insurgentes entrevistados por la ONG aseguraron que su grupo no tiene intención alguna de abandonar su lucha armada durante los próximos tres y cinco años, tiempo en el que creen que tendrán una mejor posición para entablar conversaciones políticas.

"Actualmente, no hay plan para cambiar nuestra estrategia", dijo un líder miliciano citado por HRW en el informe. "La violencia, tal como está hoy, continuará durante otros tres años", añadió el líder. "La liberación de nuestras tierras y población es nuestra única meta. Hemos aprendido del pasado que las negociaciones (con las autoridades tailandesas) debilitarían nuestro movimiento", aseguró el insurgente.

En su esfuerzo por establecer un Estado independiente en el sur del país, los insurgentes han atacado a más de 3,000 civiles, de los cuales 2,000 han muerto, según un informe publicado hoy por HRW. El estudio, de 104 páginas, detalla los abusos de Derechos Humanos y violencia cometidos entre enero de 2004 y julio de 2007 contra civiles por los militantes separatistas de las provincias del sur de Tailandia, de población mayoritaria musulmana.

El informe está basado en entrevistas con testigos, familiares de las víctimas, académicos, periodistas, abogados, defensores de los Derechos Humanos y funcionarios del Gobierno tailandés. Además, incluye los testimonios de miembros y simpatizantes de los grupos separatistas, que justifican los ataques.

"Después de décadas de un conflicto de baja intensidad, la región del sur de Tailandia se está convirtiendo en el escenario de un conflicto armado brutal", aseguró el director de Asia de HRW, Brad Adams. "Las milicias separatistas están atacando intencionadamente a civiles tanto budistas como musulmanes con disparos, bombas y machetazos", explicó.

ATAQUES CONTRA CIVILES

"La violencia contra civiles está siendo utilizada por los separatistas para ahuyentar de las provincias a los tailandeses budistas, mantener a los musulmanes bajo control y desacreditar a las autoridades tailandesas", consideró Adams. "Pero es ilegal y moralmente indefendible tener por objetivo a civiles bajo ninguna circunstancia", criticó.

Un principio fundamental del Derecho de Guerra es la distinción entre objetivos civiles y militares. La Ley Humanitaria internacional prohíbe explícitamente muchas de las tácticas utilizadas por los separatistas, que incluyen ataques represivos contra civiles y combatientes capturados, mutilación y ataques dirigidos a instalaciones civiles, como casas, colegios, templos y clínicas comunitarias, según el informe de HRW.

Adams aseguró que "el temor está aumentando en el sur de Tailandia y la violencia ha trastornado las vidas de la población en casi todos los aspectos".

En respuesta a los ataques de los insurgentes, el Gobierno ha impuesto una legislación especial en materia de seguridad y ha incrementado el número de efectivos del Ejército y de paramilitares en las provincias del sur del país.

Por su parte, HRW hizo un llamamiento a los grupos separatistas y al Gobierno para que cesen inmediatamente todos los ataques que no diferencien entre objetivos civiles y combatientes, y que se instauren medidas concretas para proteger a los civiles. Además, ambas partes deben permitir la realización de investigaciones independientes, imparciales y efectivas sobre las denuncias de abusos de Derechos Humanos, y asegurar que los que sean hallados culpables sean condenados.