PEKÍN 12 Sep. (Reuters/EP) -
Un tribunal de la región de Xinjiang, en el noroeste de China, ha condenado este jueves a muerte a tres miembros de la etnia uigur que participaron en las protestas de junio al declararlos culpables de "terrorismo violento", así como por asesinato y por formar parte de una organización terrorista.
Otro acusado ha sido sentenciado a 25 años de prisión por haber participado en los disturbios violentos del pasado mes de junio. Todos los acusados pertenecían a la raza uigur a juzgar por sus nombres.
China consideró los incidentes de junio, en los que murieron 35 personas, como un "acto terrorista" cometido por una banda involucrada en "actividades religiosas extremistas". Supuso el mayor brote de violencia desde julio de 2009, cuando cerca de 200 personas fallecieron por los disturbios entre las comunidades uigur y han en la región de Urumqi.
Los altercados de junio en el condado de Shanshan, en el que los medios de comunicación estatales informaron de que una banda atacó una comisaría y un edificio gubernamental y prendió fuego a coches de policía, marcó una vuelta a los disturbios del norte de Xinjiang.
Según la agencia de noticias estatal, los acusados estaban involucrados en actividades religiosas ilegales y habían difundido extremismo religioso, lo que les llevó a crear una célula terrorista y planear diversos ataques. "Los métodos empleados eran despiadados en extremo y el incidente tuvo graves consecuencias así que deben ser castigados duramente de acuerdo a la ley", ha indicado la sentencia del tribunal.
La mayoría de uigures critican que el Gobierno chino restringe su cultura, idioma y religión. Por su parte China sostiene que garantiza amplias libertades a los uigures y les acusa de extremismo y separatismo.