Actualizado 18/04/2020 04:09 CET

Trump afirma que los estados recibirán 5,5 millones de bastoncillos para diagnosticar el coronavirus

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. - Contacto

MADRID, 18 Abr. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este viernes que los estados recibirán 5,5 millones de hisopos o bastoncillos para diagnosticar el coronavirus, al tiempo que ha reiterado que los gobernadores son los "responsables" de llevar a cabo las pruebas.

"En las próximas semanas, el Gobierno enviará 5,5 millones de hisopos a los estados", ha indicado Trump durante la rueda de prensa diaria del grupo de trabajo del coronavirus en la Casa Blanca. "Los gobernadores son los responsables de hacer las pruebas", ha agregado.

Los hisopos, bastoncillos o varillas son instrumentos para recoger muestras médicas y suelen ser de algodón. En este sentido, el mandatario estadounidense ha asegurado que los gobernadores "pueden fabricarlos fácilmente". "Son básicamente algodón, no es gran cosa, se puede obtener algodón fácilmente, pero si no pueden, nosotros nos ocuparemos", ha detallado, según ha recogido la cadena de televisión CNN.

La capacidad de Estados Unidos para realizar pruebas es una de las principales patas de las recomendaciones presentadas por el presidente para reabrir la economía del país norteamericano.

Además, las pautas ponen gran parte de la responsabilidad para desarrollar pruebas suficientes y sistemas de vigilancia de contactos estrechos con contagiados en los estados. Según los datos ofrecidos este viernes, Estados Unidos ya ha realizado 3,78 millones de pruebas diagnósticas del Covid-19.

Así, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, ha reivindicado que hay suficientes pruebas diagnósticas para implementar la fase uno del plan de tres fases concebido para este propósito.

"Nuestros mejores científicos y expertos en salud dicen que tenemos suficiente número de pruebas para cumplir con los requisitos de la fase uno de apertura", ha señalado Pence.

Por su parte, el principal responsable científico en la lucha contra el coronavirus en Estados Unidos, Anthony Fauci, ha explicado que se necesitan dos tipos de pruebas, una para detectar la infección y otra para comprobar los anticuerpos contra la enfermedad.

Según Fauci, las pruebas para detectar los anticuerpos muestran cuánto ha penetrado el virus en una población y cuántas personas tienen inmunidad al mismo. No obstante, ha avisado de que hacer pruebas "no lo es todo" y que las estrategias de mitigación continuarán siendo necesarias. Asimismo, ha expresado optimismo acerca de que Estados Unidos tenga el número adecuado de pruebas.

"Para lo que necesitamos en la primera fase, si estas cosas se hacen correctamente, y creo que se puede, tendremos y habrá suficientes pruebas para llevar al país de forma segura a la fase uno", ha asegurado, ha informado la CBS.

DEFIENDE "LIBERAR" VARIOS ESTADOS

Por otro lado, Trump ha defendido este viernes su petición de "liberar" Virginia, Minnesota y Míchigan de las órdenes de confinamiento, realizada en una serie de mensajes difundidos a través de su cuenta de Twitter.

A su juicio, los gobernadores que están ordenando confinamientos a sus ciudadanos con el objetivo de frenar la propagación del coronavirus son "demasiado duros".

No obstante, preguntado sobre si estos estados deberían levantar las órdenes de confinamiento, el presidente estadounidense ha asegurado que "no", pero que ya han hecho "demasiado".

Además, ha afirmado no estar preocupado porque los manifestantes que exigen el levantamiento inmediato de las restricciones para reanudar su vida cotidiana, frente a las recomendaciones de las autoridades estatales, propaguen el coronavirus.

"No, estas son personas que expresan sus puntos de vista. Veo cómo son y veo cómo trabajan y parecen ser muy responsables conmigo, pero han sido tratados con un poco de rudeza", ha aseverado.

Manifestantes se han congregado en varios puntos del país norteamericano durante esta semana, como en Míchigan, Ohio, Kentucky, Minnesota, Carolina del Norte y Utah, para dejar patente su descontento con las órdenes de confinamiento, a medida que las preocupaciones sobre las consecuencias económicas de la pandemia entre la población aumentan.

Trump ha sostenido desde el principio de la crisis del Covid-19 su inclinación a no detener la actividad productiva de Estados Unidos y, después, a reabrir el país lo antes posible, en confrontación con lo que expertos y gobernadores han abogado. La fecha que maneja su Administración es el 1 de mayo.

Sin embargo, durante la presentación de las recomendaciones para la reapertura económica de Estados Unidos, el presidente cambió significativamente su retórica, cuando insistía en su "autoridad total" para tomar decisiones sobre cómo levantar las medidas de contención adoptadas.

Así, aseguró que los gobernadores podrán tomar decisiones basadas en sus propias necesidades, ya que todos los estados "son diferentes" y tienen distintos niveles de afectación.

"DESVARÍOS DESQUICIADOS"

Por su parte, el gobernador del estado de Washington, Jay Inslee, ha asegurado que Trump tiene "desvaríos desquiciados" por los 'tuits' en los que pide "liberar" Virgina, Míchigan y Minnesotta.

"Las declaraciones del presidente alientan actos ilegales y peligrosos. Está poniendo a millones de personas en riesgo de contraer el Covid-19", ha indicado Inslee en un comunicado.

"Sus desvaríos desquiciados y los llamamientos a la gente para liberar los estados también podrían conducir a la violencia. Lo hemos visto antes", ha criticado, al tiempo que ha afirmado que los mensajes pueden tener implicaciones a todo el país.

Estados Unidos es el país del mundo más golpeado por la pandemia del coronavirus, con casi 700.000 contagiados y más de 36.000 muertos.