MADRID, 25 (EUROPA PRESS)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado este jueves una orden ejecutiva para cambiar el nombre del lago Ontario por el de lago América, como ya planteó hace días, en medio de la crisis comercial con Canadá por la intención de Washington de aplicar aranceles a sus vecinos del norte.
"Como ya sabéis, tomamos algo llamado 'golfo de México'. Lo cambiamos. Y ahora se conoce habitualmente como el 'golfo de América. Tenemos un golfo y un lago. Ahora solo nos falta un océano. Quizá tengamos que cambiar el nombre del Atlántico o del Pacífico. Quizá cambiemos los dos", ha declarado tras rubricar el decreto en presencia de los periodistas en el Despacho Oval.
El presidente ha justificado su decisión reiterando sus acusaciones a los dirigentes del país vecino. "Nos han tratado muy mal. Son gente desagradable", ha incidido, antes de señalar que los canadienses "quieren ser tratados como un estado, pero no son un estado".
El inquilino de la Casa Blanca ha cumplido con sus declaraciones de este martes, cuando apuntó a dar este paso alegando que no pensaba "seguir haciendo muchos negocios con Ontario". "Se creen con derecho a todo y no podemos permitirlo", ha dicho ahora sobre las autoridades canadienses.
El Ejecutivo de Mark Carney decidió entonces no responder a una medida "deliberada", según indicó su ministro de Comercio, Dominic LeBlanc.
Este jueves, el primer ministro canadiense ha recordado a Trump que el nombre del lago Ontario "tiene más de 400 años de antigüedad, y es anterior tanto a la Confederación de Canadá como a la Declaración de Independencia de Estados Unidos".
En sus redes sociales ha atribuido la orden del presidente estadounidense a los numerosos "cambios" del país. "Sabemos que Estados Unidos está cambiando. Sus relaciones comerciales, su política exterior, sus monumentos nacionales, sus hidrónimos", ha dicho.
En este sentido, Carney ha asegurado que "los canadienses también saben que dar nombre a la realidad significa llamarlo 'lago Ontario': entonces, ahora y siempre".
El anuncio llega en pleno choque entre Washington y Ottawa por el fracaso de las recientes negociaciones comerciales entre ambos países que supusieron la entrada en vigor de aranceles del 50% sobre productos canadienses y cuando Trump sostiene que elevará hasta el 50% los aranceles sobre automóviles, camiones, componentes automovilísticos y acero de origen canadiense a partir del 1 de enero de 2027.
El Gobierno de Canadá, por su parte, ha respondido anunciando un paquete de medidas arancelarias que entrarán en vigor a partir del 8 de septiembre, entre los que se incluyen gravámenes entre el 15% y el 50% a productos derivados del acero y el aluminio, así como artículos básicos como lácteos, pescado o marisco procedentes del país vecino.