Trump propone convertir uno de sus campos de golf en Florida en un "retiro presidencial" al estilo de Camp David

El plan contemplaría su uso por parte de futuros presidentes y jefes de Estado extranjeros en visita oficial a EEUU

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca (archivo)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca (archivo) - Matt Kaminsky/ZUMA Press Wire/dp / DPA
Europa Press Internacional
Publicado: miércoles, 7 octubre 2026 20:31

MADRID, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha propuesto convertir uno de sus campos de golf en el estado de Florida (sureste) en un "retiro presidencial" al estilo del existente en Camp David, situado en Maryland, con el objetivo de que acoja igualmente "importantes reuniones" de mandatarios del país norteamericano con otros líderes internacionales.

Fuentes de la Casa Blanca han confirmado a Europa Press que "el Gobierno de Estados Unidos ha pedido que se analice la opción de desarrollar un retiro presidencial en el Trump International Golf Course en Palm Beach para futuros presidentes, con el objetivo de que puedan mantener importantes reuniones y usar las instalaciones de una propiedad de clase mundial".

"La propiedad está a pocos minutos del Aeropuerto Internacional Donald J. Trump --conocido hasta hace unos meses como Aeropuerto Internacional de Palm Beach y rebautizado oficialmente en julio--, no tiene edificios cercanos, no tiene casas a lo largo del campo, tiene grandes características de seguridad, está cerca de centros de las fuerzas del orden y es un campo de golf de gran prestigio", han dicho, antes de resaltar que "todas estas son características necesarias para un retiro presidencial".

De hecho, una carta enviada a los comisionados del condado de Palm Beach por parte de Harvey Oyer, abogado de la gestión del campo de golf, recoge que Trump se ha ofrecido a "designar" las instalaciones como "un campo de golf presidencial" y a que sea "usado por todos los expresidentes, el presidente y los futuros presidentes, así como por jefes de Estado que visiten el país".

La misiva, recogida por el diario 'The Palm Beach Post', recoge además que sería el propio inquilino de la Casa Blanca quien correría con los gastos de la construcción de este lugar, dado que se trataría de "un regalo (...) a sus sucesores, el pueblo de Estados Unidos, y sus vecinos del condado de Palm Beach".

"Cabe señalar que el presidente Trump habrá dejado el cargo antes de que se pueda completar este proyecto propuesto, por lo que se trata de un regalo para sus sucesores", apunta el documento, que estaría siendo considerado de forma seria por el condado, según ha reseñado el administrador de Palm Beach, Joseph Abruzzo.

En este sentido, Abruzzo ha esgrimido en declaraciones al citado diario que la propuesta supone "una oportunidad extraordinaria e histórica" y ha remarcado que las autoridades del condado esperan poder obtener más detalles y "explorar a fondo lo que esta propuesta podría significar" para Palm Beach.

"Es probable que esto consolide aún más la posición del condado de Palm Beach en el escenario nacional e internacional para las generaciones venideras", ha dicho, al tiempo que ha mostrado su deseo de trabajar "bajo la dirección de la Junta de Comisionados" y "colaborar con Trump y su equipo" para abordar la propuesta, sin que por ahora haya fecha para ello o más detalles al respecto.

Oyer ha destacado, en esta línea, que "al igual que Camp David, el Castillo de Windsor o el Palacio del Elíseo son conocidos en todo el mundo, también lo será el campo de golf presidencial en el condado de Palm Beach". "Esto consolidaría aún más al condado de Palm Beach como una de las marcas y destinos más reconocidos del mundo", ha puntualizado en su misiva, tal y como ha recogido el diario 'The Washington Post'.

El plan no sería el primero con esta finalidad en la historia de Palm Beach, ya que la empresaria Marjorie Merriweather Post, propietaria de Mar-a-Lago y quien le dio ese nombre, quería que la finca se utilizara como lugar de descanso invernal para los presidentes, llegando a donar a su muerte en 1973 el terreno al Gobierno, si bien las autoridades consideraron que el plan era muy costoso y devolvieron la finca a su gestor de patrimonio.

LA POSIBILIDAD DE UN SEGUNDO 'CAMP DAVID'

Mar-a-Lago, incluido en el Patrimonio Histórico Nacional de Estados Unidos, fue posteriormente comprado en 1985 por el propio Trump y convertido en un resort que el mandatario ha usado además para mantener importantes reuniones con jefes de Estado extranjeros, una finalidad que sería expandida en caso de que parte del campo de golf situado en la zona reciba finalmente la designación como "retiro presidencial" a imagen y semejanza de Camp David.

El retiro de Camp David está ubicado en el condado de Frederick, Maryland, a unos cien kilómetros de la capital del país, Washington. En un origen, fue construido para alojar a funcionarios y sus familias de la agencia Works Progress Administration --creada en el marco del New Deal impulsado por Franklin D. Roosevelt--, si bien técnicamente es una instalación militar.

Camp David es en estos momentos el único retiro presidencial activo en Estados Unidos. Instaurado en 1942 por Roosevelt con el nombre de 'USS Shangri-La', recibió su nombre actual once años de parte de manos de Dwight D. Eisenhower, quien optó por dicha denominación en honor a su padre y a su nieto, ambos llamados David.

El lugar ha sido usado en numerosas ocasiones para acoger cumbres y recibir a líderes internacionales, entre ellos el ex primer ministro británico Winston Churchill, quien fue el primero en participar en uno de estos encuentros en mayo de 1973.

El retiro presidencial es sin embargo más conocido por la cumbre celebrada allí en 1978, en la que se firmaron los conocidos como Acuerdos de Camp David entre el presidente egipcio, Anuar el Sadat, y el primer ministro de Israel, Menajem Beguin, tras varios días de reuniones secretas bajo la égida del mandatario estadounidense, Jimmy Carter.

Dichos acuerdos derivaron en que tanto El Sadat como Beguin compartieran el Premio Nobel de la Paz ese mismo año y en la firma del acuerdo de paz entre ambos países en 1979, cuando establecieron relaciones diplomáticas, un pacto ampliamente criticado por el mundo árabe y que derivó en la suspensión de Egipto en la Liga Árabe entre 1979 y 1989.

Contador

Últimas noticias sobre estos temas

Contenido patrocinado