ANKARA 16 Ene. (EP/AP) -
Un hospital militar turco ha determinado que el hombre que disparó al Papa Juan Pablo I, Alí Agca, que fue puesto en libertad la semana pasada, no es apto para cumplir con el servicio militar obligatorio que aún tenía pendiente, según recoge la cadena de televisión NTV.
Mehmet Ali Agca, de 48 años y en libertad desde el pasado jueves, acaba así con las especulaciones sobre su posible entrada en el Ejército, ya que tenía pendiente el servicio militar obligatorio debido a los 25 años que ha pasado encarcelado en Italia y Turquía.
Agca, que se encontraba en paradero desconodcido desde su liberación, reapareció hoy en un hospital militar en Estambul para someterse a exámenes médicos. Las pruebas determinaron que no puede realizar el servicio, aunque las causas no están claras.