Archivo - Rebeldes en la ciudad de Alepo tras expulsar a las tropas gubernamentales de Siria en una ofensiva relámpago lanzada el 27 de noviembre (archivo) - Anas Alkharboutli/dpa - Archivo
MADRID, 8 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Turquía ha asegurado este jueves que está dispuesta a dar apoyo a Siria en sus enfrentamientos con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) en Alepo, al tiempo ha insistido en que Ankara "apoya la lucha de Siria contra las organizaciones terroristas", en medio del drástico repunte de las tensiones durante los últimos días en el país árabe.
"La seguridad de Siria es nuestra seguridad y los acontecimientos están siendo vigilados de cerca", ha dicho el portavoz del Ministerio de Defensa turco, Zeki Akturk, quien ha afirmado que Turquía respalda "la unidad y la integridad territorial de Siria". "Turquía dará el apoyo necesario, si Siria lo pide", ha recalcado.
En este sentido, ha asegurado que la ofensiva lanzada el miércoles por Damasco contra dos barrios de mayoría kurda de Alepo "está siendo llevada a cabo totalmente por el Ejército sirio", desvinculando de esta forma a Ankara de estas operaciones, según ha recogido el diario turco 'Hurriyet'.
Por su parte, el presidente del Parlamento turco, Numan Kurtulmus, ha asegurado que Ankara sigue los acontecimientos "minuto a minuto" y ha apuntado que las autoridades estarían dispuesta a apoyar los esfuerzos para poner fin al conflicto, que ha dejado más de una decena de muertos durante los últimos días.
Las FDS han denunciado en las últimas horas al menos ocho muertos por los ataques de las fuerzas sirias, establecidas a través de la unificación de diversos grupos yihadistas y rebeldes que lograron en diciembre de 2024 que el presidente, Bashar al Assad, huyera del país tras una ofensiva desde Idlib después de trece años de guerra civil.
El grupo ha acusado a las tropas sirias de tender un "cerco total" contra los barrios de Sheij Maqsud y Ashrafiyé, después de que Damasco los declarara como "objetivos militares legítimos" y abriera dos "corredores humanitarios" para la evacuación de población tras unos incidentes el martes que se saldaron con otros ocho muertos.
"Estos barrios no constituyen una amenaza militar, bajo ninguna circunstancia, ni pueden servir de punto de lanzamiento de ataques contra la ciudad de Alepo", han explicado las FDS, que han denunciado "las acusaciones promovidas por círculos sanguinarios dentro de las facciones afiliadas a Damasco" como "pretexto" para esta ofensiva.
En este sentido, han incidido en que "las FDS no tienen presencia militar en la ciudad de Alepo, ya que se retiraron de forma abierta y documentada ante los medios, en el marco de un acuerdo claro". "Volver a presentar estos argumentos infundados no tiene otro objetivo que dar una cobertura política y militar a un ataque brutal contra barrios residenciales seguros", ha zanjado.
CRÍTICAS DESDE ISRAEL
A las críticas a la ofensiva de las fuerzas de Damasco se ha sumado el ministro de Exteriores de Israel, que ha subrayado en un mensaje en redes sociales que "los ataques de las fuerzas del régimen sirio contra la minoría kurda en la ciudad de Alepo son graves y peligrosos".
"La comunidad internacional en general, y Occidente en particular, tienen una deuda de honor con los kurdos que lucharon valientemente y con éxito contra Estado Islámico", ha dicho Saar, quien ha destacado que "la represión sistemática y asesina de las diversas minorías de Siria contradice las promesas de una 'nueva Siria'".
"El silencio de la comunidad internacional conducirá a una escalada de la violencia por parte del régimen sirio", ha manifestado el jefe de la diplomacia de Israel, que en el pasado ha llevado a cabo ataques y bombardeos contra las fuerzas gubernamentales sirias tras incidentes de violencia sectaria contra miembros de la minoría drusa en la provincia de Sueida.
Los últimos han estallado después de que Damasco y las FDS no lograran el fin de semana avances en sus conversaciones para intentar alcanzar un acuerdo definitivo sobre la integración de las fuerzas kurdas y el papel de las autoridades semiautónomas kurdas en el futuro del país tras la caída en diciembre de 2024 del régimen de Bashar al Assad.
El jefe de las FDS, Mazloum Abdi, y el ahora presidente de transición, Ahmed al Shara, firmaron en marzo un acuerdo que tenía como objetivo la reintegración de todas las instituciones civiles y militares en las zonas autónomas kurdas --incluidas las FDS-- bajo control del Estado central, así como aplicar un alto el fuego a nivel nacional, si bien han surgido disputas sobre el proceso de integración que han impedido su materialización.