Actualizado 18/08/2016 20:04 CET

Turquía ordena la detención de unos 200 empresarios por sus supuestos vínculos con Gulen

El clérigo islamista turco Fetulá Gulen
CHARLES MOSTOLLER/REUTERS

ESTAMBUL, 18 Ago. (Reuters/EP) -

Las autoridades turcas han ordenado la detención de unas 200 personas, y han embargado todos sus bienes en el marco de una investigación que tiene como objetivo acabar con todas aquellas empresas que guarden relación con el clérigo opositor Fetulá Gullen, después del fallido golpe de Estado que tuvo lugar el pasado 15 de julio.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha prometido acabar con todas aquellas compañías que tengan algún tipo de relación con Gulen, exiliado en Estados Unidos. Erdogan culpa a Gulen de conspirar y dirigir el golpe de Estado, y ha calificado a sus escuelas, empresas y fundaciones como "cunas del terrorismo".

Miles de militares, funcionarios y jueces han sido detenidos o destituidos a raíz de una purga masiva que está llevando a cabo el Gobierno turco. Sus aliados occidentales temen que Erdogan esté utilizando el intento de golpe de Estado como un pretexto para acabar con cualquier tipo de oposición.

Este jueves, en una serie de redadas policiales, los agentes de una unidad especializada en delitos financieros han entrado en al menos 200 viviendas y oficinas después de que un juez haya emitido 187 órdenes de detención. De acuerdo con la cadena de noticias CNN, 60 personas ya han sido arrestadas.

Gulen, que en el pasado mantenía una relación muy cercana con Erdogan, ha condenado el intento de golpe de Estado en el que centenares de militares rebeldes con tanques salieron a la calle en Estambul y otras ciudades para tomar el control del Gobierno. Ha negado cualquier tipo de implicación en la conspiración.

En Estambul y en otras 17 provincias del país, la Policía continúa buscando a todos los sospechosos, entre ellos varios ejecutivos de renombre, acusados de pertenecer y financiar la organización de Gulen. La organización del clérigo islamista, que se dedica a promover el diálogo entre religiones y la educación laica, ha sido calificada por el Gobierno de Erdogan como terrorista.

Según las autoridades turcas, los seguidores de Gulen pasaron al menos cuatro décadas infiltrándose en la burocracia turca y en las fuerzas de seguridad para tomar el control del Gobierno con el paso del tiempo. La asonada militar acabó con la vida de más de 240 personas.

De acuerdo con datos del Ejecutivo de Erdogan, 4.626 empresas e instituciones con vínculos con Gulen han sido clausuradas. En total, desde el pasado 15 de julio, 40.029 personas han sido detenidas, de las cuales la mitad se encuentran en prisión provisional. A raíz de la purga que ha tenido lugar en la Policía, el Ejército y entre el funcionariado, unas 80.000 personas han sido destituidas de sus cargos.

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