Ucrania reconoce que necesita comprar gas a países europeos

Actualizado 11/04/2014 13:49:08 CET
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Ucrania reconoce que necesita comprar gas a países europeos

"Urgentemente"

KIEV, 11 Abr. (Reuters/EP) -  

   Ucrania necesita comprar "urgentemente" gas de países europeos a través de los flujos inversos y espera cerrar acuerdos con las empresas alemana y francesa de este sector, ha reconocido este viernes el ministro de Energía ucraniano, Yuri Prodan.

   "Haremos compras de gas mediante flujos inversos urgentemente. Sobre la base de las condiciones ofrecidas por las empresas del gas europeas", ha indicado en un discurso ante el Parlamento. "Planeamos que serán la alemana RWE y una empresa gasística francesa", ha precisado.

   El ministro ha subrayado que Kiev no puede pagar "el precio político, no económico" que le exige Moscú por el suministro de gas, un día después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, enviara una carta a los líderes europeos advirtiendo de que si Ucrania no paga lo que debe podría cortarle el suministro.

   "Ucrania no puede pagar tal precio político, no económico, así que estamos negociando con la Unión Europea sobre envíos inversos a Ucrania", ha explicado Prodan. Una portavoz de su Ministerio ha confirmado que la empresa francesa a la que se refería era GDF Suez y ha aclarado que aún no hay acuerdo.

   Rusia ha duplicado prácticamente el precio que cobra a Ucrania por el gas después de que el presidente Viktor Yanukovich, que ha mantenido una relación estrecha con Moscú, fuera derrocado el pasado mes de febrero.

   Prodan ha dicho que Ucrania podría conseguir pequeñas cantidades de gas de Polonia y Hungría, y un volumen mayor de Eslovaquia, pero hay "cuestiones políticas" que resolver. Eslovaquia ha pedido conversaciones con Ucrania, Rusia y la Comisión Europea, para garantizar que puede exportar gas a Ucrania sin violar los contratos existentes.

   Por último, Prodan ha anunciado que Ucrania recurrirá a un tribunal de arbitraje en Estocolmo para intentar cancelar el acuerdo cerrado con Rusia en 2009, cuando Kiev aceptó un precio inflado.

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