Actualizado 08/12/2007 15:04 CET

UE-África.-La UE y África subrayan el drama de la inmigración y la defensa de los derechos humanos al inicio de la Cumbre

LISBOA, 8 Dic. (De la enviada especial de EUROPA PRESS, Clara Pinar) -

La necesidad buscar una solución a la inmigración desde África a Europa y de hacer respetar los Derechos Humanos fueron los dos temas más recurrentes entre los oradores que intervinieron este sábado en la ceremonia de apertura de la II Cumbre UE-África de Lisboa.

El presidente de turno de la UE y primer ministro de Portugal, José Sócrates, afirmó en presencia de las 80 delegaciones que "no podemos quedarnos indiferentes ante el drama de la inmigración desesperada, que destruye vidas y familias".

Para evitarlo, llamó a los líderes europeos y africanos a "regular conjuntamente estos flujos migratorios, favorecer la inmigración legal, luchar contra la inmigración clandestina, promover una integración digna de los inmigrantes en la sociedad de acogida y promover el desarrollo de los países de origen". Para Sócrates éste es un "desafío ineludible" donde también están en juego "los Derechos Humanos".

Por su parte, el presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Alpha Oumar Konaré, pidió que "nadie se olvide de Ceuta, Melilla, Canarias o Lampedusa" ni que "nadie se niegue a escuchar ese llamamiento de la juventud africana".

Precisamente sobre inmigración versará la intervención conjunta que harán este sábado el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el de Libia, Muamar el Gadafi. Asimismo, es uno de los puntos que figuran en el plan de acción que acordarán africanos y europeos en la Cumbre de este fin de semana para establecer una nueva relación.

DERECHOS HUMANOS

El respeto de los Derechos Humanos fue también una alusión en prácticamente todas las intervenciones, aunque en un doble sentido, puesto que los representantes africanos recordaron los "500 años" de esclavitud y colonialismo y apuntaron que el respeto de los Derechos Humanos está ligado a la reducción de la pobreza.

En calidad de anfitrión de la I Cumbre UE-África (El Cairo, 2000), el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, coincidió con la UE en que es necesario seguir los principios de buen gobierno, democracia y Derechos Humanos pero apuntó que no deben separarse de "la reducción de la pobreza y el desarrollo".

"África tiene a los países menos avanzados, todavía vive muchos conflictos armados, tiene flujos de desplazados y refugiados y deuda externa", enumeró Mubarak, que añadió "problemas estructurales, de inversiones, en el ámbito de la energía, el medio ambiente y pandemias".

Por este motivo, apostó por una nueva relación entre la UE y África "que va a contribuir a asegurar la paz y la seguridad y a contener los conflictos armados y el terrorismo".

Sócrates afirmó que "los derechos fundamentales son expresión directa de la dignidad de la persona humana" y no son "patrimonio exclusivo de ningún continente", sino un "patrimonio universal de la humanidad que debemos preservar, afirmar y defender".

Afirmó que se hablará de ello en la cumbre de este fin de semana, que desde su primera edición en 2000 "se ha aplazado demasiado y todos sabemos la razón". "Durante varios años las relaciones entre la UE y Zimbabwe (por los Derechos Humanos) no ha permitido que se convocara", dijo Sócrates, que confió en que a partir de ahora haya "mejores resultados" en la materia.

Por su parte, el presidente del Parlamento Europeo, Hans Gert Pottering, reclamó que la Unión Africana (UA) se dote de los mismos instrumentos que tiene la UE para penalizar a los países que violen lo Derechos Humanos. Recordó que, en primer lugar, "los Estados europeos que no se rigen por principios democráticos y que violan los Derechos Humanos no se convertirán en miembros de la UE". Una vez dentro, añadió que el Tratado de la UE contempla la posibilidad de suspender la membresía de los países "que se alejan del camino de la democracia".

De la misma manera, Pottering manifestó lo que le agradaría ver que la UA "también desarrolla medidas efectivas para asegurar que los ciudadanos y los países individuales no quedan a merced de sus líderes cuando estos líderes comenten infracciones fundamentales de los derechos humanos y llevan a la ruina a su propio país".

Por otra parte, el presidente de la Eurocámara subrayó la importancia de que los líderes de África y la UE cuenten con sus respectivos parlamentarios democráticamente elegidos en la nueva relación que ambos continentes pretenden forjar a partir de la Cumbre de Lisboa de este fin de semana.

"Si queremos fortalecer las instituciones democráticas debemos antes que nada capacitar a nuestros parlamentos para tener un papel apropiado en el sistema democrático", dijo Pottering, que en particular reclamó más fondos para hacer frente a las "carestías" tanto financieras como de personal que afronta la Asamblea Parlamentaria de la UE.