Archivo - Un manifestante frente a los agentes de policía que bloquean la carretera, mientras los manifestantes siguen saliendo a las calles para protestar contra el golpe militar y la detención de líderes civiles en Birmania - Theint Mon Soe/SOPA Images via Z / DPA - Archivo
BRUSELAS 27 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Unión Europea ha decidido este lunes prorrogar durante un año más, hasta el 30 de abril de 2027, las sanciones que mantiene contra un centenar de dirigentes y una veintena de entidades de Birmania por el golpe de Estado del 1 de febrero de 2021, que instauró una junta militar y derivó en una espiral represiva con "graves violaciones" de los Derechos Humanos.
En concreto, los Veintisiete Estados miembro han alargado doce meses más estas medidas restrictivas contra 105 personas y 22 entidades, que están sujetas a la congelación de sus activos y tienen prohibido proporcionarles fondos o recursos económicos, ya sea directa o indirectamente. Además, se les prohíbe viajar al territorio comunitario.
A los sancionados se les aplica también otras medidas como el embargo de armas a la exportación de equipos de vigilancia de las comunicaciones que puedan utilizarse para la represión interna, así como la prohibición de exportar productos de doble uso para uso del Ejército y la Policía de fronteras, y también tiene vetada cualquier cooperación con las Fuerzas Armadas de Birmania.
Además de las medidas restrictivas, según ha explicado el Consejo (Estados) en un comunicado, la UE está reteniendo la ayuda financiera directa al gobierno y congelando toda ayuda que pueda percibirse como una legitimación de la junta militar.
Las sanciones de la UE van dirigidas contra la cúpula de la junta militar que desalojó por la fuerza en febrero de 2021 al Gobierno de la Liga Nacional para la Democracia de la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, así como contra miembros del Consejo Administrativo Estatal, el organismo que ha tomado el poder civil en Birmania, y el presidente de la Comisión Electoral.
La UE se ha mostrado dispuesta a imponer medidas restrictivas adicionales contra los responsables de las graves violaciones de los Derechos Humanos en el país, y seguirá garantizando que estas medidas sean específicas y que no causen ningún daño a la población de Birmania, con cuyo pueblo se solidariza a la espera del retorno de "la democracia y la paz".