UE/EEUU.- La Eurocámara dice que la CIA ha admitido entre 30 y 50 "entregas extraordinarias" de presuntos terroristas

Europa Press Internacional
Actualizado: miércoles, 17 mayo 2006 15:55

ESTRASBURGO 17 May. (EUROPA PRESS) -

El ponente del informe que está elaborando la Eurocámara sobre las supuestas actividades ilegales de la CIA en territorio europeo, el socialista italiano Giovanni Claudio Fava, dijo hoy que "varias fuentes" de la agencia de inteligencia estadounidense admitieron, ante una misión de parlamentarios que visitó Washington entre el 8 y el 12 de mayo, que se han producido "entre 30 y 50 entregas extraordinarias" de sospechosos de terrorismo a países en los que corrían el riesgo de ser torturados desde los atentados del 11-S.

Fava aseguró que las fuentes de la CIA también les confirmaron la existencia de "cárceles secretas", aunque no facilitaron su número ni su localización, ni tampoco pruebas como "fotografías". Según las organizaciones humanitarias con las que se reunieron los parlamentarios (Human Rights Watch, Amnistía Internacional y Human Rights First), el número de prisiones ascendería al menos a 8 en Europa, Asia y África. Una de ellas todavía continuaría operativa en África. Las mismas organizaciones cifran en alrededor de 30 las "entregas extraordinarias".

El eurodiputado italiano citó además como "confirmación indirecta" de la existencia de cárceles secretas el hecho de que el presidente norteamericano, George W. Bush, convocara al director del Washington Post, el primer periódico que publicó su existencia, y de varias cadenas de televisor para pedirles que no mencionaran en sus informaciones el nombre de ningún país europeo "por razones de seguridad". Las organizaciones de Derechos Humanos han mencionado a Polonia y Rumania como posibles emplazamientos de las prisiones.

El presidente de la comisión temporal que investiga las actividades de la CIA, el popular portugués Carlos Coelho, explicó que "todas" las personas con las que se reunieron en Washington "confirmaron que el programa de entregas extraordinarias llevado a cabo en Europa sólo pudo desarrollarse con el conocimiento y el apoyo de los Gobiernos europeos". "Los funcionarios del Departamento de Estado dijeron, de manera diplomática, que Estados Unidos nunca viola la soberanía de los Estados miembros de la UE y otros admitieron la implicación de los Gobiernos europeos de forma más directa", señaló.

Después de estas revelaciones, Coelho dijo que incrementará la "presión" sobre los Estados miembros para que aporten al Parlamento Europeo toda la información de la que disponen sobre las actividades de la CIA. "Estas alegaciones deben tomarse en serio, y nosotros examinaremos si ello ocurrió realmente y si se vulneró la legislación europea y nacional".

Entre las conclusiones de su visita a Washington, el presidente de la comisión temporal sobre la CIA destacó que los funcionarios norteamericanos están "muy bien informados" de los trabajos del Parlamento, y que sus "preocupaciones" se toman "muy seriamente". También constataron que existen "claras diferencias de opinión" entre Estados Unidos y la Unión Europea en cuestiones de seguridad, especialmente las que están relacionadas con la "definición de tortura" o con el hecho de que los norteamericanos creen estar en una "situación de guerra".

Coelho explicó que el congresista demócrata Robert Wexler les dijo que la UE y EEUU son "dos grupos que comparten los mismos valores pero viven en diferentes planetas". No obstante, puntualizó que también hay "divisiones" en el interior de la sociedad norteamericana, que se pusieron de relieve durante las reuniones con algunos congresistas y con las ONGs. "La sociedad civil norteamericana está viva y activa", recalcó.

La misión del Parlamento se entrevistó en Washington con el responsable de Asuntos Europeos y el Consejero Legal del Departamento de Estado, Dan Fried y John Bellinger, respectivamente. También hablaron con los congresistas demócratas Robert Wexler y Richard Durban y con los republicanos Arlen Specter y Ed Markey, así como con el ex director de la CIA James Woosley. Además, se reunieron con expertos legales y representantes de organizaciones humanitarias.

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