Archivo - Manifestación en Roma contra la violencia machista - Mauro Scrobogna/LaPresse via ZUM / DPA - Archivo
BRUSELAS, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Unión Europea ha completado este miércoles los trámites de ratificación del Convenio de Estambul sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica, un tratado del que ya formaban parte a nivel individual varios Estados miembro, entre ellos España, y que a nivel de los Veintisiete comenzará a aplicarse formalmente el 1 de octubre.
La comisaria de Igualdad europea, Helena Dalli, y la ministra del ramo sueca, Paulina Brandberg, han entregado en nombre de la UE el instrumento de aprobación de este convenio, en una ceremonia en Estrasburgo que eleva a 38 las ratificaciones del texto. Todos los Estados de la UE lo han firmado, aunque sólo 21 lo han ratificado.
"Es un día para celebrar", ha destacado Brandberg, al recordar que alrededor del 22 por ciento de las mujeres europeas ha sufrido en algún momento violencia a manos de su pareja. Al acceder al Convenio, "la UE gana una importante herramienta para combatir la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica", ha añadido.
En este sentido, Dalli confía en seguir trabajando por una UE en la que "mujeres y niñas puedan vivir libres de miedo, violencia e inseguridad". El Convenio, ha explicado, fija "unos mínimos estándares legales" sobre los que criminalizar este tipo de abusos y envía además "el mensaje de que atajar estas formas de violencia es una prioridad" de los Veintisiete.
Por su parte, la secretaria general del Consejo de Europa, Marija Pejcinovic, espera que siga esta "tendencia positiva" y se sumen nuevos países al Convenio de Estambul --el año pasado lo ratificaron Reino Unido, Ucrania y Moldavia--. "Espero que los Estados miembro de la UE que todavía no son parte se sientan inspirados a hacerlo", ha apostillado.
El convenio de Estambul es el primero jurídicamente vinculante sobre la violencia contra las mujeres en Europa, con una nueva y elevada norma internacional en este ámbito que incluye disposiciones sobre prevención de la violencia, enjuiciamiento eficaz y rápido, y obligaciones de proporcionar refugios a las víctimas. También reconoce que la violencia contra las mujeres es una manifestación de relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres.