La UE y Londres suavizan posturas sobre el futuro de la frontera irlandesa tras el 'Brexit'

Michel Barnier y Dominic Raab
REUTERS / ERIC VIDAL - Archivo
Publicado 21/10/2018 14:41:04CET

LONDRES, 21 Oct. (Reuters/EP) -

Los negociadores para el Brexit de la Unión Europea y Reino Unido han comparecido este domingo en diferentes medios con declaraciones conciliadoras sobre el que se ha convertido en el principal punto de fricción para resolver el "divorcio" entre Londres y Bruselas: la frontera irlandesa.

La idea de Londres pasa por conceder una extensión temporal del periodo de transición si UE cede en sus pretensiones de imponer el llamado "backstop", una "póliza de seguros" o un acuerdo de mínimos comerciales con la isla de Irlanda si fracasan las negociaciones entre Londres y Bruselas.

"Estoy bastante abierto a la idea de una extensión sobre el periodo de aplicación del Brexit", ha declarado el ministro de Reino Unido para la salida del país de la UE, Dominic Raab.

De la misma opinión se ha mostrado su número dos, Suella Braverman. "Aceptaríamos una extensión de unos pocos meses sujeta a un mecanismo determinado si resolvemos este parón y nos ahorramos la propuesta de la UE, que no es más que una unión aduanera indefinida y un limbo jurídico", ha declarado a Sky News.

Si bien ambas partes coinciden en que una "frontera dura" entre Irlanda del Norte e Irlanda sería una mala solución, hay discrepancias a la hora de encontrar una solución.

El negociador de la UE, Michel Barnier, ha declarado este domingo que el mínimo regulador comercial, el "backstop" que la UE quiere imponer no se parece nada al concepto tradicional de frontera. "Aquí nadie quiere minar la integridad de Reino Unido", ha declarado Barnier al 'Journal du Dimanche'.

Diferencias hay, no obstante. Por ejemplo, actualmente un 10 por ciento del ganado que llega a Irlanda del Norte procedente de Reino Unido se somete a chequeos veterinarios. Con el "backstop", el porcentaje se completaría al 100 por 100, pero un acuerdo posterior podría reducirlo al 40 por ciento, ha explicado Barnier. El "backstop" comporta una serie de acuerdos específicos posteriores que Londres no quiere negociar.

Sin embargo, Francia mantiene su línea dura. La ministra francesa para Europa, Nathalie Loiseau, se ha mostrado completamente contraria a la idea de medida temporales. "Queremos una respuesta definitiva de Londres porque una medida temporal significa que no sabremos qué hacer cuando expire", ha declarado a BBC.

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