ESTRASBURGO 13 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Parlamento Europeo exigió hoy que la futura directiva para garantizar la calidad de las aguas subterráneas que se prevé que entre en vigor en 2009 sea más rígida por lo que respecta a los controles sobre componentes químicos, incluya la evaluación de los manantiales de balnearios y permita que cada Estado miembro vaya más allá en la vigilancia si así lo considera oportuno.
Estos elementos figuran entre las enmiendas que aprobó el Pleno de la Eurocámara en Estrasburgo (Francia), durante el examen en segunda lectura de la propuesta de directiva sobre las aguas subterráneas. Los Estados miembros deberán tenerlas en cuenta en el Consejo pero no se prevé que las asuman todas, por lo que es más que probable el inicio de un procedimiento de conciliación para alcanzar un acuerdo definitivo.
El Parlamento Europeo se encontró con una propuesta que, según el informe del ponente, no precisaba criterios y normas de evaluación de la calidad química de las aguas subterráneas.
Los Estados miembros tienen un plazo que termina en 2008 para definir los umbrales de los criterios de calidad y buen estado químico de las aguas, un procedimiento en el que el Parlamento considera que la Comisión Europea y el Consejo dejaron bastante libertad al respecto.
Los eurodiputados reclamaron que los umbrales definidos por cada Estado miembro sean comparables entre sí y apostaron por dificultar la posibilidad de otorgar exenciones al cumplimiento de la directiva que puedan poner en peligro la calidad del agua. Incidieron asimismo en el factor de la prevención, que no había sido incluido por la Comisión en su propuesta legislativa.
Por otra parte, alertaron de una aplicación diferenciada de esta directiva pueda provocar distorsiones para la competencia y que la existencia de normas distintas dificultará las comparaciones entre las aguas de distintos países. Asimismo, el informe que fue aprobado hoy apuesta por un "enfoque preventivo" en el tratamiento de este recurso, puesto que una vez contaminado es muy difícil de recuperar
El Parlamento exigió también una mayor protección de las aguas de manantiales medicinales y balnearios, algo que tampoco fue considerado por el Ejecutivo comunitario. Aboga por una mayor protección de los acuíferos que nutren estos manantiales, que deberán respetarse "a la hora de planificar actividades industriales y urbanas".
La concentración de nitratos es uno de los principales problemas de las aguas subterráneas y, como la directiva tendrá por tanto consecuencias sobre las prácticas agrícolas, el Parlamento reclamó que se proporcionen ayudas a los agricultores afectados a través de los planes de desarrollo rural.
Por último, las enmiendas del Parlamento están encaminadas a que los Estados miembros que lo deseen puedan ser más estrictos e impongan más medidas para controlar la calidad de las aguas subterráneas, o al menos que ningún país actúe por debajo de los límites mínimos que establezca la futura directiva.