MADRID 2 May. (EUROPA PRESS) -
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha reclamado que los niños y las niñas hospitalizados de Malí reciban protección ante la posibilidad de que se repitan ataques como el ejecutado la semana pasada por tuaregs y yihadistas contra la capital, Bamako, y otras ciudades estratégicas del país.
A la espera de algún tipo de confirmación oficial sobre el número de víctimas más allá de la muerte del ministro de Defensa, Sadio Camara, al principio de estos ataques, UNICEF recuerda que la población infantil del país es su sector más vulnerable y está "pagando una vez más el precio más alto de la violencia".
UNICEF también ha declarado su preocupación por las informaciones sobre una escuela de Mopti que acabó alcanzada por estos ataques. El colegio fue ocupado por hombres armados durante la ofensiva y la aparición de artefactos explosivos sin detonar en sus alrededores ha provocado la suspensión del curso escolar para más de 300 alumnos.
También fue atacado un centro de salud comunitario en Gao con el consiguiente riesgo al acceso a servicios básicos de salud para cerca de 2.700 niños y niñas.
UNICEF ha mantenido la prestación de servicios esenciales de protección infantil en Kidal, donde actualmente 60 niños y niñas no acompañados están recibiendo atención a través de familias de acogida, y donde, tras los recientes ataques, se ha identificado además a otros tres niños separados de sus familias.
En paralelo, tres clínicas móviles de salud están operativas para facilitar el acceso a servicios sanitarios esenciales, incluido el cribado nutricional, mientras continúan los esfuerzos para apoyar el aprendizaje de los niños y niñas afectados por la violencia en la región de Gao. Los kits de agua, saneamiento e higiene y los materiales educativos están listos para su distribución en Gao, Ménaka y Mopti.