La violencia en Burkina Faso deja a medio millón de personas sin asistencia sanitaria

Publicado 09/09/2019 11:38:44CET
Desplazados por la violencia en Burkina Faso
Desplazados por la violencia en Burkina FasoCICR

El CICR alerta de que el subdesarrollo y el cambio climático también están teniendo un impacto en la situación

MADRID, 9 Sep. (EUROPA PRESS) -

Más de medio millón de personas se han visto privadas de acceso a atención sanitaria o lo han tenido de forma muy reducida debido a la creciente violencia en que vive sumida Burkina Faso, donde a la actividad de grupos yihadistas se ha sumado la violencia intercomunitaria, según ha denunciado el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

Cientos de personas han muerto en este país del Sahel en los últimos meses por las acciones de grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda o Estado Islámico, así como por ataques de carácter comunitario debido a la creciente tensión entre pastores, principalmente peul, y agricultores de otras etnias. Precisamente, este domingo murieron 29 personas por la explosión de dos artefactos explosivos.

Según el CICR, desde que comenzó 2019 los centros de salud que se han visto obligados a cerrar sus puertas o a trabajar de forma limitada se han multiplicado por más de doce, pasando de diez a 125, 60 de ellos clausurados. Como consecuencia de la violencia, el personal de salud suele huir de las zonas rurales afectadas por la violencia armada.

Las regiones del Sahel y del centro y norte de Burkina Faso son las más afectadas por esta situación. El CICR ha registrado entre mayo de 2018 y julio de 2019 al menos 26 incidentes violentos que afectaron directamente a personal de salud, sus pertenencias o sus vehículos.

"El acceso a la asistencia de salud se ha vuelto extremadamente difícil en algunas partes de Burkina Faso", ha destacado el presidente del CICR, Peter Maurer, quien ha realizado en los últimos días una visita al país durante la que se reunió con su presidente, Roch Marc Christian Kaboré.

"Esta consecuencia indirecta de la violencia es muy preocupante para las familias, sobre todo para las que tienen niños heridos o enfermos", ha destacado Maurer, quien también ha visitado una cárcel y se ha reunido con comunidades afectadas por la violencia armada que ha provocado el desplazamiento de más de 270.000 personas.

El desplazamiento, que se ha multiplicado en menos de un año, supone que miles de familias de pastores y agricultores no pueden abastecerse, ha subrayado el CICR, que reconoce que el hambre y la desnutrición son motivos de preocupación, en un contexto donde se considera que 1,2 millones de personas se encuentran en situación de inseguridad alimentaria.

TENSIONES POR LOS RECURSOS NATURALES

Maurer ha alertado de que "Burkina Faso afronta diversas dificultades, como crisis climáticas, lo que exacerba las consecuencias del conflicto armado". "El agua escasea, y las tensiones por los recursos naturales aumentan", ha añadido, advirtiendo de que dado que "el cambio climático no se resolverá pronto" es necesario trabajar para "ayudar a aliviar lo peor de los cambios que se avecinan".

La madre de Alidou Sawadogo tuvo suerte de poder recibir tratamiento después de desmayarse y quedar inconsciente. "Decidí llevarla al centro de salud y afortunadamente alguien que tenía una moto me ayudó", ha contado al CICR. "Debido a la violencia, muchas personas que están enfermas esperan en casa y mueren. Todo el mundo tiene miedo de ir por carretera a un centro de salud en Barsalogho", explica Sawadogo.

El doctor Bertrand Dibli trabaja en uno de los "pocos centros de salud que aún no están cerrados" en Barsalogho. "No tenemos material suficiente y la inseguridad ha provocado una gran ansiedad entre los trabajadores sanitarios", ha subrayado, destacando el peligro que supone llegar por carretera hasta su lugar de trabajo. El CICR ha venido apoyando a los profesionales de la salud de Burkina Faso con kits médicos y campañas de vacunación.

"Estamos muy preocupados por el aumento de la violencia", ha reconocido Maurer durante su visita. "Es un círculo vicioso que está atrapando a la población civil entre grupos armados", ha denunciado. Pero "el país no solo se enfrenta a la violencia sino también el subdesarrollo y el cambio climático que junto con la violencia están obstruyendo los servicios salud", ha añadido, incidiendo en que "hay una acumulación de factores".

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