MADRID 12 Abr. (EUROPA PRESS) -
Dos líderes de Al Qaeda en Yemen han muerto en el marco de los enfrentamientos registrados el miércoles en el sur del país entre las fuerzas gubernamentales y la organización terrorista, según ha informado este jueves la agencia de noticias SABA.
Una fuente local, citada por el Ministerio de Defensa, ha apuntado que los líderes de Al Qaeda en Yemen Dardish Ahmed Mohammed Taher e Imad al Manshaby, junto a otros diez miembros de la organización terrorista, han fallecido en los combates de ayer en las afueras de la ciudad de Lawdar, ubicada en la provincia de Abyan (sur).
El informante ha señalado que en el marco de este enfrentamiento también han perdido la vida 15 miembros de los grupos tribales, que apoyan a las fuerzas gubernamentales en su lucha contra los terroristas islámicos.
Además, ha asegurado que las tropas yemeníes han expulsado a los 'yihadistas' de la localidad de Yassouff, liberando con ello la carretera que une las ciudades de Lawdar y Mukayras, y que han destruido los puestos de control creados por el grupo armado.
"Un gran número de miembros de Al Qaeda, entre ellos saudíes, paquistaníes y somalíes, han muerto en las últimas horas en los combates", ha aseverado la fuente, sin especificar la cifra de fallecidos.
Según las autoridades yemeníes, al menos 72 miembros de la organización terrorista y de sus aliados en el país han muerto en los enfrentamientos registrados el miércoles en las localidades de Jebel Yasuf, Um Ain y Am Ain, ubicadas a unos diez kilómetros de Lawdar.
Frente a la versión oficial, Ansar al Sharia --grupo vinculado a Al Qaeda-- tan sólo ha reconocido la muerte de dos de sus miembros en los combates de ayer. Asimismo, ha desmentido que algunos de sus integrantes hayan sido capturados por las fuerzas gubernamentales, aunque las fuentes oficiales hablan de diez detenidos.
Desde el pasado lunes, las tropas yemeníes y los grupos tribales se enfrentan a los 'yihadistas' en las provincias del sur del país. Los terroristas islámicos se hicieron con el control de buena parte del territorio aprovechando las protestas contra el Gobierno de Alí Abdulá Salé, que obligaron a las fuerzas de seguridad a centrar sus esfuerzos en las manifestaciones.