Las YPG rechazan el informe de AI sobre su responsabilidad en una limpieza étnica en Siria

Actualizado 20/10/2015 5:40:20 CET

MADRID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las Unidades de Protección Popular (YPG) han tildado este lunes de "sesgado, poco profesional y politizado" el informe de la ONG Amnistía Internacional (AI) que acusó a la administración autónoma kurda en el noreste de Siria de cometer crímenes de guerra al arrasar varias localidades bajo su control.

Asimismo, la organización, rama militar del Partido Unión Democrática (PYD) --el más importante representante de la comunidad kurda siria--, ha afirmado que el informe de AI "profundiza las tensiones étnicas" entre árabes y kurdos en el país.

"Los autores del informe no mencionan las atrocidades cometidas por el Estado Islámico y sus afiliados tras su derrota en la región. Por tanto, es arbitrario, sesgado, poco profesional y politizado, lo que no corresponde a los propósitos de la organización", han indicado en un comunicado.

"Además, el informe contribuirá a profundizar las tensiones étnicas, ya que presenta el actual conflicto como una guerra sectaria entre kurdos y árabes, lo que es un asunto peligroso e inmoral que pone en duda la credibilidad de AI y sus investigadores", han añadido.

Los kurdos han declarado el autogobierno en tres cantones en el noreste del país en el marco del conflicto que sacude el país desde hace cuatro años, después de que el Gobierno central perdiera el control efectivo de estas zonas.

En este sentido, las YPG han recalcado que estos cantones cuentan con representantes árabes, asirios y de otras minorías no kurdas, acusando a AI de "ignorar la complejidad de la guerra y la realidad sobre el terreno", según ha recogido la cadena de televisión kurda Rudaw.

Así, han manifestado que los investigadores de la ONG se basaron el imágenes tomadas de algunas fuerzas rebeldes "hostiles hacia los kurdos", resaltando además que las áreas en las que se llevaron a cabo las investigaciones han experimentado "constantes enfrentamientos" entre "grupos extremistas" y el Ejército.

"Garantizamos que una organización como las YPG y sus afiliados, cuyos miembros creen firmemente en la diversidad étnica y religiosa y que combate contra el terrorismo global para lograr la paz y la seguridad, nunca toleraría o aprobaría violaciones o abusos cometidos por sus combatientes, independientemente de su cargo", han remachado.

LA INVESTIGACIÓN DE AI

En su informe 'No tenemos dónde ir: desplazamiento forzoso y demoliciones en el norte de Siria', la ONG reveló "abusos alarmantes" que implican el desplazamiento deliberado de miles de civiles y la destrucción de localidades en áreas bajo el control kurdo.

Así, indicó que, en ocasiones, estas medidas de castigo han sido tomadas en respuesta a lo que es percibido como una simpatía por parte de los residentes por el grupo yihadista Estado Islámico, al que combaten las fuerzas kurdas con el respaldo de Estados Unidos.

"Al destruir deliberadamente viviendas civiles, en algunos casos arrasando e incendiando localidades completas, desplazando a sus habitantes sin justificación militar, la administración autónoma (kurda) abusa de su autoridad y viola de forma flagrante el Derecho Humanitario, en ataques que equivalen a crímenes de guerra", valoró Lama Fakih, asesor sobre crisis de AI.

"En su lucha contra el Estado Islámico, la administración autónoma parece estar abusando de los derechos de los civiles que quedan atrapados en medio. Hemos visto desplazamientos y destrucción que no son resultado de los combates", añadió.

En este sentido, Fakih subrayó que "este informe desvela pruebas claras de una campaña deliberada y coordinada de castigo colectivo a civiles en localidades arrebatadas al Estado Islámico o en las que una pequeña minoría es sospechosa de apoyar al grupo".

AI hadestacó que, pese a que la mayoría de los residentes afectados por estas prácticas son árabes y turcomanos, en algunos casos residentes kurdos han visto cómo se les prohibía regresar a sus casas.

"La administración autónoma debe detener inmediatamente la destrucción ilegal de viviendas civiles, compensar a los civiles cuyas casas han sido demolidas, poner fin a los desplazamientos forzosos y permitir a los civiles volver y reconstruir", apostilló Fakih.