Material incautado - CEDIDO POR LA GUARDIA CIVIL
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA 30 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Patrulla Fiscal y Fronteras de Santa María de Guía (Gran Canaria) ha intervenido un total de 586 productos sanitarios ilegales que estaban a la venta en diversos establecimientos de peluquería estética del norte de Gran Canaria.
En un comunicado, la Guardia Civil ha explicado que, en el marco de la Orden de Servicio Pangea XVIII, esta actuación se incluye en la lucha contra el tráfico ilícito de medicamentos y productos sanitarios.
Del total de efectos incautados, 71 unidades corresponden a medicamentos y 515 a productos cosméticos procedentes de terceros países, todos ellos carentes de las garantías sanitarias exigidas por la normativa vigente.
Aquí, la Benemérita ha indicado que ha sido especialmente preocupante la detección de cremas cosméticas que contenían principios activos farmacológicos no declarados, como clobetasol y betametasona, corticosteroides de alta potencia cuya dispensación está sujeta a prescripción médica.
De esta manera, el uso no controlado de corticoides potentes como el clobetasol o la betametasona puede provocar efectos adversos graves, tales como alteraciones cutáneas, efectos sistémicos o el empeoramiento de patologías preexistentes. Estos compuestos, al estar ocultos como en cosméticos, suponen un riesgo significativo para la salud de los consumidores.
Entre las irregularidades detectadas está la comercialización de medicamentos sin la debida autorización, la presencia de sustancias farmacológicas no declaradas en productos cosméticos, el etiquetado incorrecto o inexistente y la falta de trazabilidad sobre el origen de los productos intervenidos.
COMERCIALIZACIÓN IRREGULAR EN LA CAPITAL
Por su parte, la actuación se realizó tras tenerse conocimiento de la posible comercialización irregular de este tipo de productos en la capital grancanaria, concretamente por la zona portuaria de la ciudad.
Las investigaciones permitieron constatar la venta de productos sin la preceptiva autorización sin cumplir los requisitos exigidos por el Ministerio de Sanidad, a través de la Dirección General de Salud Pública, en materia de fabricación, etiquetado y distribución, alterando los canales de comercialización segura.
Por todo ello, se procedió a dar cuenta de los hechos descritos ante la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias.
Finalmente, las investigaciones continúan abiertas con el fin de esclarecer el origen de los productos intervenidos y depurar posibles responsabilidades.