Publicado 20/11/2020 14:16CET

La Iglesia pide "no crear guetos insulares" ante la llegada de miles de inmigrantes a Canarias

El cardenal Juan José Omella en una misa en Barcelona, Cataluña, (España).
El cardenal Juan José Omella en una misa en Barcelona, Cataluña, (España). - David Oller - Europa Press - Archivo

MADRID, 20 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los obispos españoles han pedido "no crear guetos insulares" ante la llegada de miles de inmigrantes a Canarias porque "no es un problema solo canario" sino "español y europeo".

"La Unión Europea y el Estado español han de asumir que no se pueden crear guetos insulares para evadir el problema migratorio", subrayan los prelados en una declaración publicada este viernes 20 de noviembre, tras su reunión en Asamblea Plenaria, y ante la llegada de miles de inmigrantes a Canarias.

Para los obispos, "el problema no es solo canario, es de toda España, europeo y global" y recuerdan que quienes sufren las migraciones forzosas "gozan de una dignidad inalienable".

"El migrante es hijo de Dios, un hermano con una vida marcada por el dolor y el sufrimiento que busca la esperanza de alcanzar una vida mejor. No podemos permanecer ajenos a su dolor ni indiferentes a la hora de valorar la extraordinaria aportación de los que llegan a nuestras sociedades envejecidas", afirman.

Además, los prelados apuestan, al igual que el Papa Francisco, por buscar en los países de destino "el equilibrio adecuado entre la protección de los derechos de los ciudadanos y la garantía de acogida y asistencia a los migrantes".

Tampoco obvian la "complejidad" de situaciones que convergen en este "drama": "la injusticia del comercio internacional, el hambre, las guerras inducidas en países con riquezas mineras, los regímenes políticos dictatoriales que expolian y reprimen a su pueblo, las persecuciones políticas y religiosas, las mafias organizadas, el uso de los flujos migratorios como forma de presión política".

Por ello, consideran que es necesaria una "regulación de las migraciones" pero añaden que esta pasa por "abordar sus causas" para "asegurar el primer derecho de un emigrante: permanecer o regresar a su casa de manera voluntaria".

En este sentido, reclaman crear en los países de origen posibilidades concretas de vivir con dignidad y simultáneamente, en los de destino, "salvar su vida y hacerse cargo de su existencia" a través de un conjunto de acciones que el Papa resume en "acoger, proteger, promover e integrar".

En rueda de prensa, preguntado por si son constitucionales, a su juicio, las devoluciones en caliente, el secretario general de la CEE, Luis Argüello, ha dicho que no sabe si es su competencia pronunciarse sobre esto aunque ha insistido en su "preocupación" por este problema en el que los obispos ponen tres "líneas rojas: dignidad, fraternidad y espíritu de acogida".

UNA DECENA DE CENTROS DE ATENCIÓN

"Un cristiano no puede negar la radical dignidad de toda vida humana, la fraternidad de todos, pero también es preciso una regulación de los flujos migratorios. Hay que tener en cuenta, dice el Papa, los derechos de los ciudadanos de acogida y de los que vienen, y en esa regulación seguro que hay modulaciones políticas diferentes", ha apuntado.

Sobre si la Iglesia ha ofrecido edificios para la acogida de inmigrantes, el portavoz de los obispos ha asegurado que a lo largo de estos años la Iglesia en Gran Canaria ha ofrecido "un testimonio extraordinario de cuidado" y ya en "oleadas" anteriores ofrecía locales para la acogida.

En concreto, la diócesis de Canarias cuenta con 10 centros de atención a migrantes, donde en el último año han sido atendidas más de 3.600 personas, según ha precisado el vicesecretario para Asuntos Económicos de la CEE, Fernando Giménez Barriocanal.

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