Rueda de prensa Cáritas Diocesana de Canarias - CÁRITAS DIOCESANA DE CANARIAS
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA 2 Jun. (EUROPA PRESS) -
El director de Cáritas Diocesana de Canarias, Gonzalo Marrero, ha alertado este martes de que las personas que han atendido durante el año 2025 han crecido un 2%, hasta situarse en 21.372 ciudadanos y 7.633 hogares en la provincia de Las Palmas.
Estos datos se recogen en la Memoria Institucional del año 2025 de Cáritas Diocesana de Canarias, que se han presentado este martes, señalando Marrero que "no solo" se presentan estas cifras, sino "una realidad que, a menudo, queda invisibilizada bajo los grandes titulares de índole macroeconómica".
En concreto, ha subrayado que los datos "dicen que la economía mejora y que el empleo crece", sin embargo ha matizado que la "realidad" que atiende diariamente Cáritas en sus acogidas parroquiales, servicios y dispositivos "es muy distinta", según ha informado Cáritas Diocesana de Canarias en nota de prensa.
Y muestra de ello, apuntó, es que el comedor social de la institución en Escaleritas, en Las Palmas de Gran Canaria, ha acogido a 498 personas sin hogar en 120 plazas durante los 365 días del año. Subrayando, así, que el balance de 2025 de la acción social de Cáritas en la provincia de Las Palmas muestra "el desigual reparto de la riqueza" en Canarias, lo que "impide que quienes se encuentran en exclusión social se beneficien de la aparente mejora económica que arrojan los datos".
Por su parte, el obispo de la Diócesis de Canarias, José Mazuelos, se ha referido a la "delicada" situación de las familias canarias y la vulneración extrema de las personas migrantes, que representan el 54% del total de las personas atendidas por Cáritas, siendo esta una "realidad que ayudará" a visibilizar el Papa León XIV en su visita a Canarias la próxima semana.
"ESTANCAMIENTO EN LA PRECARIEDAD"
Por otro lado, desde Cáritas Diocesana de Canarias se ha constatado un "estancamiento en la precariedad" de las personas más vulnerables, así como la incorporación de otras con situaciones más severas. Se expone que se trata de personas que "hacen esfuerzos" por lograr una vivienda digna, un empleo decente, continuar tratamientos médicos o participar en la sociedad "y, aún así, el sistema les falla".
En relación con ello, indican que el 46% de los hogares acudieron por primera vez a Cáritas en 2025, siendo un perfil de más jóvenes, mayoritariamente mujeres y de origen extranjero en situación irregular, que están "fuera del alcance" de las políticas públicas.
Al respecto, la secretaria general de Cáritas Diocesana de Canarias, Caya Suárez, indicó que se constata que la aparición de nuevas familias en los dispositivos de la organización "está íntimamente relacionada con las dificultades de acceso a la vivienda, la precariedad laboral y la gestión de la migración".
Por otra parte, apuntó que la situación de vulnerabilidad "es aún más acuciante por el doble estigma y las dificultades" asociadas a su situación administrativa. En este sentido, el 54% de las personas atendidas por Cáritas en 2025 eran migrantes y más del 50% estaba en situación administrativa irregular.
En relación con ello, se informó de que Cáritas contribuye al fortalecimiento y desarrollo de las comunidades en origen con nueve proyectos de Cooperación Internacional en siete países, de los que se beneficiaron 31.923 personas.
LA MUJER, VÍCTIMA DE REDES DE CAPTACIÓN
Caya Suárez también se refirió a las mujeres, apuntando que más del 80% de las 655 atendidas por Cáritas eran extranjeras, la mitad de ellas en situación administrativa irregular.
En este sentido, expuso que la "falta de derechos y la débil" red de apoyo "favorecen la captación" de estos perfiles, incidiendo en que la "violencia ejercida y la presión de las redes de captación las anula ante un sistema que les falla".
En cuanto al fallo del sistema, citan también el acceso a un hogar digno que "se ha convertido en el mayor condicionante" de la exclusión en Canarias, ya que los datos de 2025 revelan una "precarización habitacional alarmante".
La secretaria general añadió que se "están normalizando prácticas abusivas" alrededor de la vivienda que "derivan en exclusión" residencial, tales como alquiler "de infraviviendas, familias hacinadas en habitaciones, alquiler de literas, viviendas sin suministros, viviendas sin contrato, alquiler de empadronamientos", entre otros.
En concreto, indicó que un 35% de las familias atendidas vive en régimen precario y un 21% se ve obligado a compartir vivienda. A ello sumó que desde Cáritas se ha tenido que intervenir directamente para evitar que 306 familias con menores se quedaran en la calle, "lo que supone un incremento del 26% en las respuestas de emergencia habitacional".
Asimismo ha atendido a 1.604 personas en situación de sin hogar, un 2,1% más que el año anterior.
PRECARIEDAD LABORAL
Con todo desde Cáritas se advierte que tener un trabajo en Canarias "ya no garantiza salir de la pobreza" y es que un 21% de las personas atendidas cuenta con un empleo pero las condiciones "son tan precarias --un 8% de ellas sin alta en la Seguridad Social-- que el trabajo se convierte en un factor que perpetúa la pobreza en lugar de ser un motor de ascenso social".
Al respecto, apuntan que esta situación "es especialmente grave" para el 54% de la población extranjera sin regularización administrativa y el 44% que no logra homologar su formación, que "ante un sistema que les falla, queda atrapada" sin posibilidades para salir de la exclusión.
Y es que Cáritas ha aumentado su intervención en el empleo en un 6%, ofreciendo una "salida real" a través de servicios de orientación y formación con un nivel de inserción del 56%, gracias al contacto con 274 empresas y la gestión de 233 ofertas laborales.
Desde Cáritas se avisa que el contexto "es de máxima dificultad" también para organizaciones que, como ella, "tratan de dar respuesta a las personas expulsadas por un sistema que no da respuestas", ya que matizan que durante 2025 las donaciones en especie "han caído un 60%, mientras que el aumento del 3,1% en el coste de la vida encarece el mantenimiento de proyectos y servicios como el comedor social".
A ello añaden la asfixia burocrática porque las subvenciones públicas, de las que dependen proyectos "esenciales" de atención a los más vulnerables, "llegan tarde y no se ajustan a la realidad", dijo el director de Cáritas Diocesana de Canarias, Gonzalo Marrero.
"No podemos atender las necesidades básicas de las personas más pobres hoy con una ayuda que llega dentro de seis, nueve o doce meses, con condiciones no ajustadas a los costes actuales", dijo Marrero, que agradeció el compromiso de las casi 1.200 personas voluntarias que sostienen la acción de Cáritas Diocesana de Canarias y que, como afirma el lema de la campaña del Corpus: Eligen Amar, Eligen Comunidad.