Acusados y sus abogados en el juicio de la primera pieza del 'caso Mediador', con Marco Antonio Navarro en primer término - EUROPA PRESS
SANTA CRUZ DE TENERIFE 26 Ene. (EUROPA PRESS) -
Una agente de la Policía Nacional del equipo tecnológico, que ha intervenido ante la Sala en calidad de testigo, ha corroborado que lo que confesó Navarro Tacoronte tras ser detenido por un presunto delito de estafa, se ha confirmado a través de lo encontrado en sus teléfonos móviles.
En la tercera sesión del juicio del 'caso Mediador' que se celebra en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife por un presunto delito de cohecho, ha destacado que usaba los teléfonos como "grabadoras encubiertas" y que se hablaba de "regalos, viajes y dineros para beneficiar a empresarios", subrayando que el viaje a Fuerteventura "no era el primero" --en referencia a los regalos que recibía el general--.
Ha comentado que entre Bautista y Navarro se reconocía que eran "sobornos" y el propio Espinosa pedía "dinero y tarjetitas", y desde la Policía entiende que el general usaba su "influencia" para facilitar contactos y contratos.
La agente ha dejado claro que a Espinona "no le hubieran agasajado si no fuera general" y ha negado, a preguntas de la defensa, que sean "apreciaciones", sino el resultado de una investigación.
La que fuera pareja del general retirado de la Guardia Civil Francisco Espinosa, Adelaida Pérez, ha afirmado este lunes que el viaje que realizó a Fuerteventura fue pagado por el general, lo mismo que los gastos de hotel, comidas y el coche de alquiler.
Ha revelado que no conocía ni al mediador, Marco Antonio Navarro Tacoronte, ni al empresario Antonio Bautista, al que conoció en ese viaje con motivo de su posible incorporación a su empresa como comercial.
Ha dicho que se tomó un café con él y compartió una cena y días después volvieron a verse en Gran Canaria en medio de las negociaciones de Bautista para presentar proyectos de energía fotovoltaica al Grupo Lopesan y las empresas de Miguel Ángel Ramírez.
Ha apuntado también que el general "nunca" le dijo quien había pagado el viaje y precisó que "nunca" ha recibido dinero de Bautista, hasta el punto de que fue ella quien abonó el coste del almuerzo que tuvieron en Gran Canaria.
Pérez, que ha confesado que pidió un salario de 3.000 euros a Bautista --cantidad más alta que la que cobraba el propio Bautista--, ha señalado que finalmente declinó el trabajo porque buscaban "un ingeniero, no una comercial".
Ha asumido que gracias a conocer al general pudo acceder a la oferta de trabajo, que en principio consistía en contactar con "grandes empresas", subrayando también que su 'ventaja' laboral consistía en que era "amiga" de Ramírez y podía acceder de forma más sencilla.
La defensa de Espinosa ha descartado citar como testigos tanto a Miguel Ángel Ramírez como al empresario Eustasio López y el asesor Luis Monzón, que han comunicado a la Sala indisposición médica.