SANTA CRUZ DE TENERIFE, 18 May. (EUROPA PRESS) -
La calle San Clemente es una de las vías afectadas por el Plan Urban. Aunque el resultado valga la pena, los últimos ocho meses han provocado muchos dolores de cabeza a los vecinos y comerciantes de la calle del santo misericordioso. También se ven perjudicados conductores y viandantes. La exclamación más repetida es "¡qué lata de obras!"
Hace treinta semanas los residentes y comerciantes de esta emblemática calle, recibieron un tríptico informativo de parte del Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento de Santa Cruz, el Cabildo de Tenerife y la promotora del proyecto, Dragados. Este folleto les notificaba de que la obra comenzaría en octubre de 2005 y de que los trabajos durarían ocho meses. Ya solo quedan dos semanas para que finalice este plazo, y el panorama no pinta muy bien. El presupuesto de ejecución por contrata superaba los dos millones de euros. Para concluir se añadía que en todo momento, durante la duración de los trabajos, habría representantes de cada una de las partes para responder a las preguntas de los ciudadanos, asimismo se les facilitaba los números de teléfono de interés para salir de dudas: desde el Ayuntamiento hasta Urgencias, pasando por Dragados.
Mónica Hodgson es la dueña de la acogedora librería Foro Literario, ubicada en la mencionada calle. Cuando se le pregunta sobre las obras, responde "¿se puede llorar". La librera afirma con rotundidad que ha notado un "fuerte bajón en las ventas desde que empezaron a levantar la calle". Hodgson explica que las faenas entorpecen la circulación de peatones y automóviles, "la gente no sabe por donde pasar, van haciendo eses". También recalca que en lo que a accesibilidad se refiere, "se llevan un cero; las personas en silla de ruedas o sencillamente con carritos de bebé lo tienen muy difícil". Esta empresaria apunta la falta de una "información continuada sobre el proceso" y añade que han tenido que "improvisar accesos y pasos para peatones, a petición de los vecinos".
La dependienta de la tienda Lienzo de Gazules, situada justo enfrente de las obras de un edificio de viviendas, cuenta que han notado sobre todo la molestia del ruido y el polvo. Por su parte, en el establecimiento La Buharda opinan que "el Ayuntamiento no avisa con tiempo de lo que van a hacer, nosotros nos enteramos por que preguntamos a los obreros".
Todos los días, a media mañana se produce un colapso monumental en la esquina de la calle El Pilar con San Clemente. Los aparcamientos reservados a carga y descarga del tramo de San Clemente desde la intersección con El Pilar, están permanentemente vallados y reservados para el camión de obra. Como consecuencia el resto de vehículos que necesitan descargar lo hacen en el carril derecho de la calle. Mientras este carril queda inutilizado, el izquierdo suele bloquearse con los coches que entran al parking El Pilar o al aparcamiento del centro comercial Parque Bulevar. El colapso se extiende a todo la calle El Pilar y por consiguiente, al acceso a esta vía desde Méndez Núñez.