LOGROÑO, 28 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento ha adjudicado las obras del futuro Centro Arqueológico Escuelas Trevijano (CAET) y la urbanización de su entorno a la UTE formada por las empresas Eurocontratas y Ortiz Construcciones y Proyectos, por un importe final de 1,88 milones de euros. Así lo anunció hoy el portavoz municipal, Conrado Escobar, tras la decisión adoptada en una reunión extraordinaria de la Junta de Gobierno Local.
Escobar apuntó que al concurso, que se ha tramitado por la vía de urgencia, se presentaron cuatro empresas. Las obras, según recordó, se iniciarán después de San Mateo, y, de acuerdo con las previsiones municipales, estarán finalizadas para la primavera del próximo año 2007.
El edificio del futuro Centro Arqueológico Escuelas Trevijano (CAET) duplicará su superficie actual, al pasar de 233 a 413 metros cuadrados en dos plantas, y se rodeará de 450 metros de nuevas zonas verdes, además de semipeatonalizar las calles colindantes. La actuación contaba con un presupuesto de salida de 2,25 millones, que se han visto finalmente reducidos en la adjudicación a 1,88 millones.
El proyecto, redactado por los servicios municipales, parte de una idea del arquitecto gallego afincado en Madrid Jacobo Bouzada, ganadora del concurso convocado por el Ayuntamiento para la ocasión, y por el que ganó 2.000 euros.
Se trata de convertir las Escuelas Trevijano en un nuevo edificio, en el que se mantendrá la fachada original, para albergar el centro de interpretación del PERI Excuevas-Cuarteles, y que se plantea abierto al gran espacio arqueológico que formarán el Revellín y las excavaciones de Valbuena.
El proyecto contempla varias actuaciones: en primer lugar, la urbanización del entorno, "en la que se plantea hacer semipeatonal la calle 11 de Junio, sumándola a la calle Portales, y creando una gran plaza en la que se integran las Escuelas, el Centro Ibercaja y la sala Amós Salvador".
Se dará a toda la zona un tratamiento de pavimento adoquinado de granito en dos colores -gris mezquita y rosa porriño-, para una circulación más lenta y restringida, y se contará dos zonas de carga y descarga, ambas en la calle Once de Junio, frente a 'La Gota de Leche' y a la sala Amós Salvador.
También se remodelará la pequeña plaza frente al Centro Cultural Ibercaja, a la que se dará igualmente un tratamiento pavimentado "y que tendrá un doble sentido: servir como acceso al nuevo Centro Arqueológico y ser también un espacio estancial". Al noroeste del edificio, "se adecenta la zona y se crea un gran espacio verde".
En todos los casos, se utilizarán materiales nobles, de piedra granito natural, con el mismo tratamiento que en el resto del Casco Antiguo. Se instalará, asimismo, un similar mobiliario urbano en farolas, bancos y papeleras. Los carriles de rodadura tendrán 4 metros "y favorecerán el carácter peatonal de la zona".
ARBOLADO.
En conjunto, se intervendrá en una superficie remodelada de 5.100 metros cuadrados, con 447 metros cuadrados de nuevas zonas verdes. En el plan municipal se hace especial hincapié en que "la zona tiene un componente de arbolado importante; se van a mantener todos los árboles actuales, e incluso se van a potenciar, para resaltar el carácter peatonal de la calle Once de Junio".
En el caso del edificio, se mantendrá y rehabilitará la fachada y los dos laterales "dando luego lugar a un nuevo volumen de 2 alturas, con una estructura diáfana y limpia; es un edificio en el que se mete la propia plaza". Con este fin, la planta baja estará acristalada y la primera planta albergará "el resto de la exposición o proyecciones".
En el proyecto, se han introducido las sugerencias del equipo arqueológico de Valbuena, que dirige Juan Manuel Tudanca, sobre la introducción de un área de recepción e información sobre los yacimientos; un pequeño auditorio para audiovisuales de las excavaciones; y una sala de exposiciones, con el PERI Excuevas-Cuarteles y piezas halladas en Valbuena.
Siguiendo la idea ganadora inicial y estas sugerencias, se ha redactado el proyecto definitivo, que supone que el edificio original, de 233,5 metros, "un espacio relativamente pequeño", aumenta en sus dos niveles hasta los 413,5 metros construidos, de los que serán útiles 334,2.
En la planta baja, de 199,4 metros, se colocará el vestíbulo de recepción y una sala diáfana para la exposición arqueológica, más los elementos de comunicación entre los dos pisos, el almacén y los aseos. En la primera planta, de 134,8 metros, se ubicará una sala diáfana polivalente para exposiciones, consultas interactivas, proyección de audiovisuales y conferencias.
El proyecto, que cuenta con un plazo de ejecución de siete meses -con lo que finalizará sobre la primavera de 2007-, se complementará con la edición de un libro por parte del equipo de Tudanca "para convertir todo el material que tienen en un volumen convencional de consulta, que estará a disposición de los visitantes".