Publicado 29/05/2020 11:42:19 +02:00CET

La CHE realiza 9 actuaciones de mejora de la capacidad de desagüe en cauces de La Rioja en estos primeros meses del 2020

Confederación Hidrográfica Del Ebro Actuaciones De Mejora De La Capacidad De Desagüe En La Rioja
Confederación Hidrográfica Del Ebro Actuaciones De Mejora De La Capacidad De Desagüe En La Rioja - CONFEDERACIÓN HIDROGRÁFICA DEL EBRO

   LOGROÑO, 29 May. (EUROPA PRESS) -

   La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha realizado en estos primeros meses del 2020 un total de nueve intervenciones para mejorar la capacidad de desagüe en cauces de La Rioja.

   Estas actuaciones, cuyo objetivo es reducir los riesgos por desbordamientos en situaciones de crecida, se integran en el proyecto general de conservación de cauces y gestión ambiental de la Confederación y se unen a otras 21 ejecutadas en 2019.

   En concreto, las actuaciones finalizadas durante el presente ejercicio se localizan en los ríos Leza, Jubera, Cidacos, Valsalado y Manzanares, en el barranco Candevico, en la Yasa Valtuerto y en la Yasa Nicolás.

   Los trabajos han consistido, principalmente, en la retirada de obstrucciones en cauce formados por árboles caídos, ramas secas y otros restos vegetales que al reducir la sección del río, impedían la normal circulación del agua y favorecían la acumulación de sedimentos, con un mayor riesgo de desbordamientos en futuras avenidas.

   También se han realizado otras acciones como limpiezas, aclareos, podas y desbroces selectivos en tramos de ríos que presentaban vegetación excesiva y sedimentos en cauce; reparaciones de márgenes dañadas y plantaciones para consolidarlas, que en su conjunto, contribuyen a mejorar la capacidad de desagüe de los cauces.

   El pasado año se realizaron 21 intervenciones similares en La Rioja, en concreto, en los ríos Alhama, Tirón, Cidacos y Tuerto y en los barrancos Valhondo y de Higuerre.

   Estos trabajos se enmarcan dentro del proyecto de conservación de cauces que la Confederación Hidrográfica del Ebro desarrolla en toda la cuenca para detectar zonas potencialmente peligrosas, mejorar la capacidad de desagüe y en caso de avenidas, evitar desbordamientos.

   La restauración fluvial es, además, una de las medidas del Plan de Gestión de Riesgo de Inundación del Ebro (el PGRIEbro), que responden a una fórmula básica 3P+R: prevención, protección, preparación y reparación.

   Estas intervenciones forman parte del Plan Estratégico Ebro Sostenible, cuyo objetivo es dirigir todas las acciones relacionadas con el agua en la cuenca del Ebro hacia un compromiso de desarrollo sostenible, con una visión renovada de la dinámica fluvial basada en introducir nuevas medidas ambientales y en recuperar espacio para los ríos allí donde sea posible.