La respuesta del cortisol al despertar "se triplica" en futbolistas en las mañanas de partido, según un estudio de UNIR - ICAM
MADRID 12 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) ha financiado, en colaboración con la británica University College de Londres, una investigación por la que se ha constatado que la respuesta del cortisol al despertar "se triplica" en futbolistas en las mañanas de partido.
"Los futbolistas de élite experimentan un incremento del 82,1 por ciento en sus niveles de cortisol nada más abrir los ojos por las mañanas de competición, frente al 24,7 por ciento en los días de descanso", han indicado los expertos de este centro académico español, que han desarrollado este trabajo con la participación de 190 deportistas de alta competición y con un equipo científico integrado también por miembros de la Universidad de Málaga y del Instituto de Investigación de la ciudad polaca de Varsovia.
De esta manera, los investigadores han concluido que "esta producción hormonal, que multiplica por tres la respuesta biológica habitual, funciona como un sistema de 'encendido' automatizado del organismo para afrontar las exigencias del partido en el día de la competición oficial". Por ello, para los futbolistas, "el verdadero encuentro empieza mucho antes de saltar al terreno de juego: concretamente, en el segundo exacto en el que despiertan", han explicado.
"El estudio desvela que la respuesta del cortisol al despertar podría ser una activación anticipatoria, una movilización urgente y aguda, vinculada a la estimación subjetiva de los desafíos que afrontaremos ese día", ha señalado, en este sentido, el investigador de la UNIR y autor principal de este estudio, Manuel Jiménez, que ha añadido que, "en términos biológicos, el cerebro actúa como un sistema predictivo".
Así, ha afirmado que este órgano "anticipa la importancia del desafío que está por venir y pone en marcha una respuesta en cascada que prepara al cuerpo para rendir al máximo incluso antes de que comience la competición". De esta manera se ha publicado en la revista especializada 'Psychoneuroendocrinology'.
MECANISMO NEUROENDOCRINO CLAVE PARA MOVILIZAR ENERGÍA
Ahondando en la metodología de esta investigación, desde esta universidad han expuesto que se han analizado "muestras de saliva de 190 atletas de primera división de varias disciplinas -incluyendo futbolistas profesionales de las mejores ligas europeas-". A través de ello se ha corroborado que el citado fenómeno "es un mecanismo neuroendocrino clave para movilizar energía, aumentar el estado de alerta y preparar los sistemas metabólico y nervioso antes del juego", han afirmado.
"El hallazgo principal del estudio, que analizó las concentraciones de cortisol justo al despertar y 30 minutos después en días de partido oficial y de descanso, confirma la llamada 'Hipótesis de la Anticipación'", han proseguido, señalando que esta expone que la respuesta del cortisol al despertar "no es una simple respuesta reactiva al estrés, sino un mecanismo adaptativo y biológico que prepara al cuerpo para demandas exigentes".
Por tanto, consideran que la respuesta del cortisol al despertar es "un marcador biológico clave para la preparación física y mental de los deportistas. "A lo largo de la evolución, debió de ser una ventaja biológica estar alerta y preparado para responder a las amenazas nada más despertar, coincidiendo con el aumento de la luz solar", ha señalado Jiménez al respecto.
"En el deporte profesional, conseguir que la respuesta del cortisol al despertar de cada individuo se ajuste con precisión a las necesidades reales del desafío que tiene por delante representa es, sin duda, una ventaja competitiva fundamental", ha insistido, al tiempo que ha manifestado que "una sobreactivación o una hipoactivación de los sistemas neuroendocrinos podría ser desadaptativa y dificultar la capacidad del deportista para batir a sus rivales".
Con todo, los investigadores proponen la monitorización de esta respuesta "como herramienta científica para medir la disposición competitiva real de los futbolistas". "Los resultados mostraron una variabilidad individual del 47,3 por ciento respecto a la media, lo que confirma que cada jugador posee un 'reloj de activación' único", han expresado.
"Si el jugador se somete a un exceso de estrés o sufre alteraciones en su descanso, algo habitual en las concentraciones de los grandes torneos, su sistema endocrino puede ver alterada su capacidad de respuesta, lo que afecta a su rendimiento y se asocia directamente con un mayor riesgo de sufrir lesiones musculares", han aseverado en este contexto, tras lo que han explicado, por otra parte, que "este estudio demuestra que, en el nivel de élite mundial, el cuerpo de un futbolista se activa con la misma intensidad por la mañana que el de un atleta que compite solo".