LOGROÑO, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Estrategia Territorial de La Rioja (ETR) reconoce que la conservación del patrimonio cultural es necesaria porque conocer y respetar el legado histórico de un pueblo potencia la cohesión social y el arraigo cultural.
Pero da un paso más y asegura que puede ser fuente de riqueza económica si se sabe potenciar como recurso. Al respecto, advierte de que la conservación de patrimonio atrae al turismo y, además, beneficia a otras actividades económicas asociadas como la hostelería, la arquitectura, la restauración o los guías culturales.
Así queda reflejado en el informe temático 'Patrimonio Cultural e Identidad Rural de La Rioja', que ha sido redactado por el equipo técnico que desarrolla la Estrategia Territorial, un proyecto que marcará las líneas maestras por las que debe avanzar el futuro de la región durante los próximos 25 años. Las conclusiones son fruto del cuestionario realizado a 170 representantes de ayuntamientos, instituciones, agentes sociales y económicos de La Rioja para la elaboración del diagnóstico de la comunidad.
El informe constata que la principal característica del patrimonio cultural riojano es que está muy repartido por todo el territorio regional. Al respecto, incide en que tanto la variedad y riqueza del patrimonio como su dispersión son factores que influyen mucho en su gestión.
Por ello, para el mantenimiento de la cultura rural y, por tanto de su patrimonio, aboga no sólo por potenciar su rehabilitación, sino por acometer políticas integrales que permitan mejores condiciones de vida en este entorno, frenen la despoblación y den uso a todo el conjunto (atendiendo siempre a sus características y a su fragilidad, para que no se deteriore), porque ésta es la mejor manera de que se conserve.
Del mismo modo, señala que los centros monumentales de la región son, principalmente, Santo Domingo de la Calzada, Nájera, Logroño y Haro, y define la zona de La Rioja Alta como rica en patrimonio. En el otro extremo de la región se sitúa La Rioja Baja que, según el informe, da cabida a los testigos de las civilizaciones más antiguas. En este sentido, recuerda que los yacimientos arqueológicos más importantes están precisamente aquí: el de Contrebia Leukade, los asentamientos romanos de Alfaro y Calahorra, los enclaves rupestres del Valle del Cidacos e, incluso, las icnitas de dinosaurios.
Con todo, el informe concluye que el éxito se producirá si se saben potenciar de forma adecuada los recursos singulares de la región, aquellos que la diferencian del resto y, además, esta tarea se emprende de una forma innovadora y creativa.
Para ello se recomienda aprovechar las experiencias y aprendizajes del programa europeo PRAI TIERRA (Programa Riojano de Acciones Innovadoras), que trata de integrar las políticas de cultura en un marco más amplio de apoyo y dinamización.
Todo ello, con el objetivo principal de que finalmente sea la población local de los lugares donde se encuentran los recursos culturales quien gestione este patrimonio y se beneficie de la riqueza que proporciona.
La Estrategia Territorial reconoce que el mantenimiento del patrimonio cultural implica altos costes y dificultades técnicas, por lo que considera necesario un esfuerzo económico y técnico, así como una adecuada priorización por parte de las Administraciones Públicas.
Mención especial merece la creación de la Escuela de Patrimonio Histórico (estará ubicada en el Monasterio de Santa María La Real de Nájera), que puede marcar un hito que revertirá en beneficio del patrimonio riojano si se consigue atraer a destacados profesiones y se puede actuar sobre elementos patrimoniales riojanos.