Experta Nutrición UNIR recomienda "tomar platos en verano que proporcionen mucha agua pero no olvidar los de cuchara"

Publicado 30/06/2019 11:04:32CET
Comiendo ensalada en un restaurante
Comiendo ensalada en un restaurante - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / DEAGREEZ - Archivo

LOGROÑO, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -

   La directora del Máster en Nutrición, Obesidad y Técnicas Culinarias de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Begoña Pérez Llano, ha recomendado de cara al verano "tomar platos que proporcionen mucha agua pero no olvidar los de cuchara".

   En una entrevista a Europa Press, Pérez Llano ha asegurado que "no hay que cambiar demasiado la dieta, porque los hábitos son importantes para el aparato digestivo". No obstante, ha apuntado que el verano, y más concretamente sus 'olas de calor', hace que "tengamos menos ganas de comer, por lo que hay que pensar además de en otro tipo de alimentos más frescos, reducir las raciones de los habituales".

   Para la directora del Máster de UNIR es importante en alimentación "pensar mucho en la hidratación", y aquí "hay alimentos que nos pueden proporcionar mucha agua, como frutas y verduras, que podemos tomarlas en fresco o hacer platos como gazpacho, salmorejo, cremas de melón, de sandía".

   Pérez Llano, que cuenta con el denominado 'Blog Nutritivo', ha recomendado "no olvidar los platos de cuchara", y a su vez "incrementar la frecuencia de otros como ensaladas, frutas o verduras, que mezcladas con otros productos nos proporcionan proteínas". En este caso, ha resaltado las propiedades del arroz o la quinoa, sin olvidar ingerir cremas frías que "hidratan y además cuentan con vitaminas y fibras".

   La experta en nutrición ha destacado que "para comer hay que estar a gusto", de ahí que haya puesto en valor el entorno, ya que el cuerpo humano a 40 grados "le puede afectar el apetito", por lo que ha apuntado que una buena fórmula es "reducir las raciones", así como "masticar bien".

   Finalmente, Pérez Llano ha pedido precaución a la hora de tomar baños en verano, por los denominados 'cortes de digestión', donde además "de la propia digestión influyen otros factores como el excesivo calor o la temperatura del agua".