Luis de la Fuente, head coach of Spain, talk to the team during the FIFA World Cup 2026 Group H match between Spain and Cabo Verde at Atlanta Stadium on June 15, 2026 in Atlanta, United States. - Jose Breton / AFP7 / Europa Press
LOGROÑO, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -
"Es mucho más fácil identificarse con un equipo o una selección de fútbol que con un partido político", porque, a través de "cosas "cosas muy sencillas, como unos colores, un territorio o un símbolo", sus victorias o derrotas colectivas "representan también nuestras victorias o derrotas individuales".
Así define la capacidad del fútbol para unir a la sociedad el director del Máster Universtario en Psicología del Deporte de UNIR David Tomé, quien, en una entrevista con Europa Press, apunta que "cuando formamos parte de nuestra identidad personal, quiénes somos, qué cosas nos gustan, cuáles son nuestros valores, uno de los elementos fundamentales es identificarnos con un grupo".
A partir de ese momento, "se asumen también los valores de ese grupo, los símbolos de ese grupo", y por eso, "cuando hay una identificación con un equipo de fútbol, esto suele facilitar el proceso, porque los equipos o las selecciones representan a un territorio". Todo ello, al hilo de la celebración durante estas semanas del Mundial de Fútbol 2026, que se está desarrollando en Estados Unidos, Canadá y México.
"Es mucho más fácil identificarse con un equipo de fútbol que con un partido político, porque son cosas muy sencillas, unos colores, un territorio y un símbolo", asegura Tomé, para quien, sobre esta base, "cuando hay competiciones, a la gente le es muy sencillo identificarse con el país al que pertenecen, llevar los símbolos de ese país y que las victorias o las derrotas del país formen parte también de sus victorias o derrotas individuales".
Y así, "una selección nacional, en este caso España, representa a todos los españoles y todas las españolas independientemente de su forma de pensar, de sus ideas de sus valores, sino que simplemente es la representación del país, entonces facilita mucho que la gente se identifique".
Sería algo asimilable, también mediante el deporte, a lo que puede ocurrir en unas Olimpiadas, "cuando la gente con sus deportistas, aunque no los conozca o no sepa quiénes son, pero disfruta de sus victorias de sus éxitos y los entiende como propios". "El deporte -sentencia el experto de UNIR- favorece mucho esa identificación".
Aún en este supuesto, Tomé puntualiza que "como en todo, hay grados", empezando desde las personas "que se identifican mucho con un equipo, con una selección, ven los partidos, llevan los colores, las victorias las celebran con mucha alegría y si pierden, están tristes", hasta quienes "les da igual".
Entre unos y otros, estaría "la gente a lo mejor no tiene ese nivel de forofismo, de llevar la cara pintada, los colores, estar alegre o triste en función del resultado, pero sí que simpatiza y quiere que gane, porque se siente representado". Una situación más sencilla de darse precisamente en el marco de torneos internacionales, como el actual Mundial, "donde es el equipo que representa a un país".
"EXPECTATIVAS" Y "ÁNIMO" FRENTE A LA "PRESIÓN".
Como señala el experto, desde que España empezó a ganar en el ciclo de 2008, la selección ha tenido "mucha visibilidad, porque es mucho más fácil identificarse con los éxitos que con los fracasos, se gana y hay una explosión de banderas, colores, camisetas porque de repente a todo el mundo le gustan los éxitos".
Ese ciclo de 2008, primero con la Eurocopa, luego con el Mundial de 2010 "fue un 'boom', una explosión de mayor exposición en medios, de identificación con éxito, de los futbolistas más famosos, incluso para mucha gente que no le gustaba el fútbol los reconoce porque salen en medios de comunicación, porque han protagonizado escenas famosas".
Tras unos años de expectativas frustradas y de sequía ganadora, de pronto España vuelve a ganar la Eurocopa en 2024 y la selección "vuelvae a estar en boga, a conocer los nombres de los nuevos futbolistas, a identificarse y a sumarse a la ola, cuanto más éxitos, mucho más fácil es la identificación".
Pero también de repente, ahora la Selección debuta en este Mmundial y la gente se lleva una decepción enorme. "Todo -señala David Tomé- depende de las expectativas".
Es decir, "una, con todo el respeto, selección menor, una selección que no aspira a ganar el Mundial porque sabe que sus jugadores no tienen el nivel más elevado o no hay tanta tradición del fútbol en ese contexto, tiene unas expectativas más bajas, y a lo mejor esa selección no gana el Mundial, pero llega a la fase eliminatoria, octavos, cuartos, y en ese país es un éxito rotundo, hay una gran identificación".
Pero "en países que son favoritos, España, Alemania, Inglaterra, la expectativa es muy alta, y en el caso de que no se vayan cumpliendo las expectativas, esa identificación es más difícil y aparece mucho más la frustración, porque se esperan grandes éxitos de esa colectivo". "Es normal que si la expectativa es muy alta, la frustración también sea muy alta en caso de no conseguirse", reseña.
Con todo, y recordando que España perdió el primer partido del Mundial 2010, "al igual que en el primer partido España no consiguió ganar, hay frustración, hay críticas, un 'pues a lo mejor no éramos tan buenos', si España empieza a ganar de nuevo y llega a la fase final de eliminatorias o gana el Mundial, nadie se acordará de esta primera pequeña frustración y todos serán de nuevo éxitos".
Una presión, también desde los medios de comunicación o de las redes sociales, que puede afectar a los propios futbolistas, aunque siempre "está en función de su personalidad". En cualquier caso, para el experto UNIR "para llegar a este nivel de competición ya han pasado muchos filtros a lo largo de su carrera, y los que están ahí es porque son capaces de manejar y liberar esa presión".
Al principio, reconoce que pudo costar la gestión de las redes, "porque no es lo mismo que te digan algo desde la grada a que te hablen directamente, aunque sea online", pero "hoy en día también están muy acostumbrados a ello, se suelen aislar bastante bien, suelen estar bien aconsejados, tienen casi todas sus agencias de comunicación o de representación que les ayudan a hacer los post o los supervisan, suelen gestionarlo bastante bien".
Ayuda, en cualquier caso, saber que cuenta el equipo con "todo el apoyo" de la afición. "Si ven en el estadio muchos españoles y españolas con banderas animándolos, les va a ayudar a activarles más. Están muy acostumbrados ya en sus propios equipos a jugar partidos delante de decenas de miles de personas y todo el apoyo que sientan en los torneos, en este caso extranjeros, a los que es difícil desplazarse, pues les suele ayudar", finaliza David Tomé.