Archivo - Espacio de fisioterapia preventiva para personas mayores - AYUNTAMIENTO DE MADRID - Archivo
LOGROÑO 7 Sep. (EUROPA PRESS) -
La importancia de crear hábitos activos y prevenir la fragilidad para lograr un envejecimiento saludable centran el Día Mundial de la Fisioterapia, que se conmemora este lunes.
Según indican diferentes informes en el año 2030 habrá más de 1.400 millones de personas mayores de 60 años. Un dato preocupante que confirma el envejecimiento de la población y pone el acento en el reto que supone ofrecer herramientas y hábitos que permitan prevenir la fragilidad, conservar la masa muscular y reducir considerablemente el riesgo de caídas para lograr un envejecimiento saludable.
Bajo esta premisa, el lunes 8 de septiembre se conmemorará el Día Mundial de la Fisioterapeuta que este año se centra en el papel esencial de esta profesión sanitaria en la promoción de hábitos activos y en la atención a las personas mayores.
La campaña, promovida por World Physiotherapy y a la que se suma el Colegio Oficial de Fisioterapeutas de La Rioja, invita tanto a profesionales sanitarios como a la sociedad en general a difundir mensajes que promuevan la actividad física como base de una vida más plena y autónoma en la vejez.
De hecho, desde este colectivo se incide en que nunca es tarde para iniciarse en la práctica de ejercicio y que contar con la supervisión de un profesional es clave para obtener beneficios seguros. Además, recuerdan que, para evitar las caídas en esta etapa de la vida, una de las principales causas de lesiones que a menudo tienen consecuencias graves como fracturas, pérdida de independencia e incluso la muerte, es muy importante mejorar el equilibrio y la coordinación, así como ser fuerte y flexible.
Para ello y con el objetivo de adoptar un estilo de vida saludable, ofrecer tratamientos adecuados y planes de ejercicio que puedan satisfacer las necesidades cambiantes en cada momento, así como evaluar el riesgo y las estrategias para prevenir caídas, los fisioterapeutas pueden:
- Sugerir y ofrecer ejercicios a medida que permitan maximizar las funciones físicas, mejorar el equilibrio, la fuerza muscular y ayudar a fortalecer los huesos.
-Ayudar a mantener y mejorar la capacidad de levantarse del suelo.
-Mostrar cómo volver a moverse después de una operación, lesión o enfermedad.
-Controlar el dolor para optimizar la movilidad.
-Ayudar a recuperarse de un ictus o un infarto.
-Tratar enfermedades crónicas como la artritis, la diabetes y el párkinson.
-Reducir la disnea y enseñar a mejorar la manera de moverse.