Actualizado 16/06/2007 15:25 CET

Santos (PSOE) toma posesión como alcalde de Logroño prometiendo ser un colaborador leal y un "exigente interlocutor"

El nuevo regidor socialista contó con el apoyo de sus 12 concejales y de los dos del PR, frente a los 13 con que contó el PP

LOGROÑO, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

El socialista Tomás Santos es, desde este mediodía, nuevo alcalde de Logroño, tras un pleno multitudinario de constitución de la Corporación, en el que, en su primer discurso tras ser investido como regidor, prometió ser un colaborador "incondicional y leal" con los Gobiernos de España y La Rioja, pero también un "exigente interlocutor".

La sesión se inició minutos después de las 11 de la mañana, en una sala de plenos abarrotada de familiares de los concejales electos, y cargos políticos, entre los que se pudo ver, como representantes del Ejecutivo riojano a los consejeros de Presidencia, Emilio del Río, y de Hacienda, Juan José Muñoz; así como al delegado del Gobierno en La Rioja, José Antonio Ulecia.

También estuvieron varios ex-alcaldes logroñeses de la democracia, como Miguel Angel Marín o el hasta ahora primer edil, el 'popular' Julio Revuelta; los secretarios regionales del PSOE, Francisco Martínez Aldama, y del PP, Carlos Cuevas; y el presidente del PR, Miguel González de Legarra, además de ex-concejales y cargos nacionales.

Tras la constitución de la Mesa de edad para presidir el pleno -con el secretario municipal, Elías del Campo, y los concejales Divina López, la mayor, y Javier Merino, el más joven, ambos del PP-, se procedió al juramento o promesa del cargo, y a la entrega de la Medalla de la Corporación a cada uno de los 27 concejales que forman el Ayuntamiento logroñés.

En general, todos los concejales del PSOE prometieron el cargo -excepto Domingo Dorado, que juró y prometió-, mientras que los del PP lo juraron. De los dos ediles regionalistas, Gómez Ijalba lo prometió y Varea lo juró. Acto seguido, tuvo lugar la votación secreta para la elección de alcalde, para la que hubo dos candidatos: el socialista Tomás Santos, y la 'popular' Concepción Gamarra.

Finalmente, Santos obtuvo la mayoría absoluta, 14 votos, contando con los 12 de su grupo municipal más los dos del PR, mientras que Gamarra cosechó los 13 votos del grupo del PP. Una vez dado a conocer el resultado, el ya nuevo alcalde se abrazó con fuerza a sus números 2, Pilar Criado, y 3, Vicente Urquía, así como al lider del PR, Angel Varea.

Tras jurar el cargo, y en el momento de recibir el bastón de alcalde de manos de su antecesor, Julio Revuelta, tuvo lugar uno de los momentos más emotivos de la sesión, con el fuerte abrazo entre ambos, y un breve intercambio de palabras, en el que Revuelta deseó suerte y ánimo a Santos, todo ello en medio de la ovación cerrada de todo el público y algún grito de 'viva el alcalde'.

"ALCALDE DE TODOS".

En su primer discurso como primer edil, Tomás Santos, con voz emocionada, afirmó que "hoy es un día especialmente emotivo y vital en el fortalecimiento de nuestras instituciones" y señaló que "hoy se constituye la octava Corporación democrática en la que los ciudadanos con libertad han elegido a personas de distinto signo político con un único objetivo: trabajar por hacer de Logroño la mejor de las ciudades".

Reconoció a los cuatro alcaldes logroñeses de la democracia, Miguel Angel Marín, Manuel Sáinz, José Luis Bermejo "y de forma especial y personal a Julio Revuelta, por ser con quien he compartido última legislatura, en la que, a pesar de las discrepancias, hemos sabido mantener el respeto y las buenas formas que siempre han distinguido y espero que sigan distinguiendo a nuestro Ayuntamiento".

"Siento un inmenso honor y orgullo por ser, a partir de este momento, el alcalde de esta ciudad, de mi ciudad, de mi Logroño, del Logroño en que nací y ser el alcalde de todos los logroñeses. Pero no dejarían de ser un sentimiento personal vacío si no estuviera convencido de la enorme responsabilidad que contraigo con todos los ciudadanos", añadió.

Por ello, se comprometió a "trabajar y luchar todos y cada uno de los días para hacer posible que sus vidas mejoren en todos los sentidos". Así, incidió en que el futuro "no sólo se transforma y crece urbanísticamente, sino también en un futuro en el que las políticas de proximidad serán un compromiso fundamental".

Buscará, dijo, la cohesión social, con políticas dirigidas a la tercera edad, discapacitados, guarderías, juventud, mujer, inmigración, vivienda, cultura o barrios, todo ello contando "con los ciudadanos, a quienes pido su participación, su colaboración, su ayuda y su crítica diaria hacia este compromiso".

En este sentido, se comprometió con "la participación ciudadana de verdad, sin tutelajes políticos interesados, en la seguridad de que la ilusión y el impulso renovado de los ciudadanos, de los nuevos concejales y de un nuevo alcalde, conseguirán que el interés general sobresalga por encima de intereses partidistas, de intereses particulares o de intereses de grupos".

RELACIONES.

No olvidó tampoco Santos "los grandes proyectos" de la ciudad, con especial hincapié en el soterramiento, la AP-68, el Casco Antiguo o el río, a lo que sumó el "pendiente traspaso de competencias desde la Comunidad Autónoma". Precisamente, se dirigió tanto a la administración regional como a la estatal, para revelarse como "un colaborador incondicional y leal, pero también como un exigente interlocutor en aras de conseguir lo mejor para Logroño".

Tuvo el nuevo regidor palabras para el grupo municipal popular, del que dijo esperar "una oposición constructiva y leal, porque que van a estar vigilantes no me cabe ninguna duda, como debe ser". Dio las gracias a todos los ciudadanos "que nos han dado su confianza" y insistió en su compromiso de "ser el alcalde de todos".

También agradeció "por todo" a sus compañeros de grupo y al PR "por apostar y sumar por este ilusionante proyecto de futuro que, desde la lealtad, la confianza y el respeto vamos a protagonizar juntos". "Estoy convencido de que ésta será la mejor legislatura de la historia democrática del Ayuntamiento de Logroño", finalizó.