LOGROÑO, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -
Gritos de "socorro", el último de ellos "desgarrador", rompieron la noche del 29 de julio del 2021, en la que, presuntamente, O.P mató con dos tiros a J.O en su casa de Entrena. También, un disparo, "algo de Guardia Civil" y una furgoneta moverse.
Vecinos del acusado en el 'Caso Entrena', ahora convertidos en testigos del suceso, han protagonizado hoy los testimonios en la segunda sesión del juicio, por jurado popular.
Esa noche, un vecino cuya casa está en la parte de atrás del acusado vio hasta "un bulto", que podría ser "una persona" que metían en la furgoneta del acusado. Pero esa noche le pareció tan raro que prefirió pensar que no estaba viendo lo que estaba viendo.
Pero días después, cuando vio la búsqueda intensa de la Guardia Civil, las noticias de la desaparición y las sospechas de lo ocurrido pensó que sí, que había visto algo y que debía ir a la Guardia Civil. Así que acudió sin que le citaran.
La noche en que ocurrió todo estaba jugando a la PlayStation con los cascos y su mujer le alertó de que había escuchado algo, así que se asomaron a la terraza, ahora ya sin los cascos.
"Escuchamos lo que creíamos un socorro, socorro, escuchamos un tiro, un golpe, que agarraban algo grande y lo metían en una furgoneta", ha dicho concretando que "el último grito fue desgarrador".
El acusado ha relatado cómo procede "de un barrio muy pobre" y sabe "lo que es un tiro". Por otro lado, procede de un país donde eso, ha explicado, sucede a menudo y por eso, ha contestado a preguntas de la defensa, no fue directamente a la Guardia Civil.
Fue la presencia de un helicóptero sobre su casa, días después, lo que le motivó a pensar que debía contar lo que recordaba. Y lo que recordaba de esa noche es un ruido que le hizo "recordar una pala dándose contra una piedra".
Vio "que estaban metiendo algo en la furgoneta". "Vi que metía algo grande (...) podría ser una persona por la figura (...) lo vi salir con las luces apagadas", ha contado a preguntas del fiscal. Su casa tiene visión al patio trasero del acusado.
Otro vecino se ha sumado a este testimonio al asegurar que escuchó un ruido que "podría ser" tipo petardo. Escuchó "gritos de dolor extremo". "No eran normales, como pidiendo ayuda, se oía por todo el pueblo, alteraron a todos los perros de la localidad".
El fiscal le ha preguntado si eran "gritos de alguien que se está muriendo". "Podría ser", ha dicho. Después vio arrancar una furgoneta. Su padre le dijo "bah, no llames por esto" a la Guardia Civil.
Por otro lado, otra vecina ha confirmado que la noche del suceso escuchó, igual que el otro vecino, ladridos intensos e insistentes. También, "algo como un grito de Guardia Civil" y que la furgoneta del acusado abandonó el patio.
La noche del 29 de julio del 2021, esta vecina, de una casa ubicada dos puertas más allá del acusado, se encontraba "en la sala" del domicilio, ubicada en la parte de atrás.
Esa noche le "alarmó" escuchar "a los perros ladrar continuamente, muy fuerte, insistentemente" y eso le hizo salir a la terraza, que da a unas huertas, y desde la que se ve el patio del acusado. Entre el escándalo de los canes escuchó "algo como Guardia Civil".
Desde la terraza vio una furgoneta de color blanco, no la veía entera pero sí percibió que tenía una puerta abierta. La segunda vez que salió a la terraza la furgoneta no estaba. No oyó que dijera nadie socorro: "Si yo oigo a una persona pidiendo socorro tengo la suficiente capacidad para avisar", ha aseverado.