Estatua del Ángel Caído, en el Retiro - AYUNTAMIENTO DE MADRID
MADRID, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Ángel Caído, una auténtica oda al diablo en pleno corazón del parque del Retiro, cumplirá 141 años este 2026, coincidiendo con la visita del Papa León XIV a Madrid a principios de junio, un aniversario que 'celebrará' desde la satánica cifra de 666, los metros de altitud topográfica sobre el nivel del mar sobre los que se asienta.
En pleno corazón verde de Madrid se puede encontrar a Lucifer, el señor del infierno, quien trató de desafiar a Dios provocando un levantamiento de ángeles afines. En la escultura se aprecia cómo le intenta retener la serpiente, el animal que bíblicamente se ha asociado al pecado, mientras que el pedestal está protagonizado por una suerte de diablos que simbolizan la caída del ángel a los infiernos.
Es, sin duda, una de las esculturas más emblemáticas de la ciudad, parada obligada para cualquiera que esté de visita por Madrid. Obra del madrileño Ricardo Bellver, fue comprada por el Estado por 4.500 pesetas, según informa el Ayuntamiento de Madrid.
La idea era enviarla a la Exposición Universal de 1878 que se celebró en París pero sólo admitían esculturas de mármol o bronce y la primera versión de 'El Ángel Caído' estaba hecha en yeso. Se optó por fundirla en bronce y finalmente se inauguró en 1885 por la reina regente María Cristina de Habsburgo con un pedestal sobre el que se apoyaría a modo de fuente.
El monumento fue donado por la Corona a la Villa de Madrid. La ubicación elegida fue el lugar que inicialmente ocupó la ermita de San Antonio de los Portugueses y más tarde la Real Fábrica de Porcelanas del Buen Retiro.
Bellver se inspiró en 'El paraíso perdido', un poema del inglés John Milton sobre la dualidad entre Dios y Satán. "Por su orgullo cae arrojado del cielo con toda su hueste de ángeles rebeldes para no volver a él jamás", escribió el poeta.
MADRID Y LOS 666 METROS
La Glorieta del Ángel Caído se sitúa a una altitud topográfica de 666 metros sobre el nivel del mar, algo que puedo ser llamativo si se relaciona con el considerado como 'el número de la Bestia' aunque la realidad sea bien diferente: Madrid capital se levanta a una altura media de 655 metros, es decir, que los datos empíricos echan por tierra cualquier otra interpretación sobre la ubicación de la escultura.
Tampoco puede decirse que sea el único ángel caído que hay en Madrid. En la céntrica calle de los Milaneses, a escasos metros de la Plaza de la Villa y del Mercado de San Miguel, se puede encontrar 'Accidente aéreo'.
Para dar con ella sólo hay que levantar la cabeza en la esquina de la calle Mayor con Milaneses. Se encuentra en la azotea del número 3 de un edificio de cinco plantas. Llegó a Madrid en 2005 y muchos pensaron que podía ser un 'Ángel Caído 2' o representar a Ícaro, que voló con sus alas unidas con cera demasiado alto, demasiado cerca del sol, y acabaron derretidas provocando su caída.
La explicación de la obra la dio a conocer su autor, Miguel Ángel Ruiz Beato: los 300 kilos en bronce representan realmente a "un hombre alado que sale a dar una vuelta y al volver, volando tranquilamente de espaldas mientras toma el sol, no se percata de que en el prado donde aterriza siempre ha crecido toda una ciudad. El resultado es este accidente".
Madrid, en todo caso, no es la única ciudad del mundo con una oda a Lucifer en forma de escultura. Otra se puede encontrar en los jardines interiores del Capitolio Nacional cubano, en La Habana. En lo que sí difiere es en la postura porque frente al escorzo de la madrileña, la cubana representa a un Lucifer, líder de los ángeles que se rebelaron contra Dios, puño en alto.
También en Turín (Italia) tienen su particular oda al ángel caído, en la plaza Statuto, un monumento que destaca por ser una pirámide hecha con grandes rocas coronada por una representación de Lucifer, como se deduce al llevar un lucero en la frente.