Publicado 09/04/2015 19:17CET

Boto no ve ni cruza whatsapps con el 'pequeño Nicolás' desde 2011, cuando terminó su relación personal, nunca política

MADRID, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

El concejal-presidente de Chamartín, Luis Miguel Boto, ha asegurado este jueves que no ve ni cruza mensajes de whatsapp con Francisco Nicolás Gómez Iglesias, el 'pequeño Nicolás', desde el año 2011, cuando terminó su vinculación personal, nunca política.

En los exámenes convocados por el PP de Madrid para determinar la idoneidad de los precandidatos a ir en la lista de Esperanza Aguirre, Boto ha aseverado que la relación personal que tenía con el joven "acabó en 2011" y los hechos que han saltado a la prensa y que están siendo investigados en sede judicial corresponden a los años 2013 y 2014.

Preguntado por la "Chamartín Connection", de la que UPyD le acusa de formar parte, Boto ha defendido que no son más que "opiniones interesadas para desgastar". Conoció al 'pequeño Nicolás' cuando el joven tenía 15 años y acudió a la sede con su madre, afiliada. Colaboraba con ellos siendo menor por aquel entonces. El fin de la relación personal llegó cuando Nicolás cumplió 17 años. "A nivel político no tengo ninguna relación", ha aclarado.

Boto ha podido dar cuenta en su presentación de su extensa trayectoria profesional. Es licenciado en Económicas y su vida laboral le ha llevado al BBVA, donde ejerció de control manager, al Abbey National Bank y a la gerencia de una franquicia de Telepizza. Se incorporó al mundo del trabajo después de hacer el servicio militar obligatorio, algo que hizo "con mucho orgullo". En el partido es secretario de Comunicación, secretario general del PP de Chamartín y fue gerente del PP de Canarias.

No ha dudado en confesar que Aguirre es su "referente ideológico y político". De ella admira que sea "liberal" y su "extraordinaria capacidad de trabajo". "Su vocación de servicio le hace muy buena candidata al Ayuntamiento", ha añadido. También coincide con ella en que los distritos tienen que tener más competencias.