Actualizado 16/11/2017 21:06 CET

Carmena reivindica Madrid Nuevo Norte como ejemplo de "urbanismo de consenso" aunque la Comunidad siga con su recurso

Carmena y Calvo
AYUNTAMIENTO DE MADRID

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha asegurado que el acuerdo alcanzado para desarrollar el nuevo proyecto para el norte de la capital, Madrid Nuevo Norte, es un ejemplo claro del "urbanismo de consenso" que practica su equipo de Gobierno para "evitar la confrontación", pues solo lleva a la "paralización de la ciudad" y ha pleitos que se prolonga durante años.

A su vez, ha lamentado que "sorpresivamente" la Comunidad de Madrid se haya sentido "fuera" de ese consenso alcanzado y haya decidido continuar con su recurso sobre el rechazo del Pleno municipal al anterior plan urbanístico (confeccionado durante la etapa anterior del PP en el Consistorio) cuando el resto de implicados han decidido suspender sus acciones judiciales, lo que lleva ahora a estar pendiente de lo que puedan decir al respecto los tribunales.

Así lo ha indicado Carmena durante su intervención en una mesa redonda sobre al acuerdo Madrid Nuevo Norte en la sede del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), al que han acudido también el delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, quien a su vez ha detallado que con este acuerdo se resuelve una situación "enquistada" durante un cuarto de siglo.

La alcaldesa ha loado el acuerdo alcanzado en julio con el Ministerio de Fomento, el propio Ayuntamiento de la capital y la promotora Distrito Castellana Norte (DCN) para desbloquear el ámbito conocido coloquialmente como operación Chamartín.

Las bases del acuerdo contempla la construcción de 11.000 viviendas, de las cuales hasta el 37 por ciento serán viviendas protegidas o de uso público, la reducción de la edificabilidad respecto al plan anterior, la reforma de la estación de Chamartín y el desarrollo de un gran centro de negocios, mediante una modificación del PGOU.

Carmena ha señalado que suscribió con "alegría y satisfacción" a la firma de ese acuerdo al circunscribirse a una zona "tan importante" de la ciudad y que ese pacto es un "modo más" del sistema que aplica el Ayuntamiento a su modo de gobernanza, basado en lograr un proyecto "aceptado por el mayor número de personas".

"Diálogo como modo de convicción", ha señalado la alcaldesa para incidir en que el Ayuntamiento decidió asumir el "protagonismo imprescindible" de este desarrollo urbanístico pero alcanzando "consensos", pues lo contrario genera "confrontación" que llevan a la "paralización", al "vació" a la "ruina" y ha pleitos que se mantienen en el futuro.

La alcaldesa ha incidido en la relevancia de esa cualidad (consenso) es "absolutamente imprescindible" en Urbanismo y ha incidido en que ello previene de "pleitos" y evita que las ciudades estén "permanentemente paralizadas" y "vacías" a la espera de resoluciones judiciales. Así, ha dicho que vive con "auténtico penar" las sentencias judiciales que se emiten ahora sobre planes antiguos, pues los afectados son "personas".

EL AYUNTAMIENTO "SE DEBE A LAS MAYORÍAS"

En este sentido, la alcaldesa ha indicado que cuando se presentó Madrid Puerta Norte (la primera propuesta del nuevo equipo de Gobierno como alternativa a la operación Chamartín) ya dijo que ello "sentaba las bases para el consenso" y ha destacado que el actual ministro de Fomento, Iñigo de la Serna, comprendió que el Consistorio tenía que tener ese "protagonismo" a la hora de definir el ámbito.

Carmena también ha subrayado que la conocida como operación Chamartín genera mucha expectación en los medios de comunicación y ha reivindicado que el Ayuntamiento, desde el respeto a las "minorías", se "debe a la mayorías" y que los procesos de participación habilitados por el Consistorio les ha permitido "pulsar" la opinión pública y saber lo que piensa la ciudad sobre este proyecto.

"En algunas circunstancias nos enzarzamos en discusiones de pros y contras y no tenemos en mente las opiniones de las mayorías", ha enfatizado la alcaldesa de Madrid ante el auditorio presente en la sede del COAM.

CALVO DESTACA EL PAPEL DE LA NUEVA ESTACIÓN DE CHAMARTÍN

Por su parte, el delegado de Desarrollo Urbano Sostenible ha indicado que el nuevo equipo de Gobierno entendió que el anterior plan de la operación Chamartín "no era bueno" para la ciudad al entender que era un "error" plantear un ámbito único "tan grande y desigual".

En este sentido y para garantizar una gestión "viable", el Ayuntamiento consideraba "imprescindible fragmentar" el ámbito en sectores, como así ha ocurrido finalmente en Madrid Nuevo Norte, y que no compartían que en las vías del tren que no se transformaban en el plan se computaran como superficie edificable, pues ello "pervertía" los niveles de edificabilidad.

Calvo ha indicado que también se producía una "anomalía urbana" en la operación Chamartín al entender que se concentraba el uso terciario del norte con una edificabilidad "exagerada" sobre todo con edificios en altura llenos de aparcamientos subterráneos.

Frente a ello, se ha planteado un norte del ámbito mayoritariamente residencial mientras el sur se dedica mayoritariamente un uso terciario "muy vinculado" a la futura estación de Chamartín, con vistas a un modelo de Madrid Nuevo Norte con el 80 por ciento de desplazamientos en transporte público con límite de plazas de aparcamientos en suelo terciario.

El delegado ha destacado que el nuevo plan para Madrid Nuevo Norte tiene como elemento positivo precisamente el priorizar la reforma de la estación de Chamartín y que se haya logrado resolvere la situación que lleva "enquistada más de un cuarto de siglo".

El decano del COAM, José María Ezquiaga, ha destacado la necesidad de reformar desde el plano urbanístico el norte de la ciudad para "regenerar" el ámbito y ha valorado que las partes hayan podido llegar a un acuerdo para acometer la remodelación.