CEIM insiste en que Madrid Central debe retrasarse a febrero porque un "experimento" no puede hacerse en Navidad

El presidente de CEIM, Juan Pablo Lázaro, y presidente de Madrid, Ángel Garrido
COMUNIDAD DE MADRID - Archivo
Publicado 24/10/2018 11:36:50CET

MADRID, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente de CEIM, Juan Pablo Lázaro, ha insistido este miércoles en que la puesta en marcha de Madrid Central tiene que retrasarse a febrero -- su entrada en vigor está prevista para el 23 de noviembre-- porque un "experimento" no puede hacerse en una época con tanto "impacto" para el tejido empresarial como es la Navidad.

Así lo ha hecho en declaraciones a los medios tras asistir a la presentación del programa 'Impulsando Talento', donde ha admitido que el mundo empresarial de Madrid está "muy preocupados" con Madrid Central, no solo por la medida en sí "sino por las fechas en las que se pone en marcha".

Lázaro ha explicado que "gran parte" de las pequeñas y medianas empresas de la zona Centro hacen una "parte muy importante" de su cuenta de resultados en diciembre, coincidiendo con el Black Friday, el puente de la Constitución y Navidad, por lo que les resulta un "riesgo" ponerlo en marcha el 23 de noviembre.

Además, tras recordar que el diálogo con el Ayuntamiento es "permanente", ha insistido en que no ponen en duda de que se tiene que cambiar el modelo de ciudad "a medio plazo" pero sí el momento en el que se quiere hacer. "Nadie prueba un experimento en máxima actividad, el riesgo es tremendo, se puede posponer hasta febrero", ha reiterado.

Esta misma tarde los empresarios se reúnen en la sede de CEOE con todos los sectores afectados (Comercio, Turismo, Transporte, Hostelería y Hotelería) para analizar los datos con los que cuentan, que tampoco son muchos, ha reconocido, porque carecen de información municipal sobre el impacto que puede suponer.

"Vivimos en el mundo del big data, hay que analizar todos los datos, quién pasa por estas áreas, y mientras, dejemos que la gente compre, disfrute y vaya al cine tranquilamente en la época de Navidad", ha indicado Lázaro, quien ha comparado la puesta en marcha de esta medida en Navidad con querer "medir la profundidad de un río metiendo los dos pies en el agua". "Es arriesgado", ha apostillado.