La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, participa junto con el vicepresidente de CEOE y presidente de CEIM, Miguel Garrido, en un encuentro de trabajo con directivos y representantes de empresas españolas en Bruselas - Marius Burgelman/Belga/Europa Press
BRUSELAS 17 Abr. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Confederación Empresarial de Madrid-CEOE (CEIM), Miguel Garrido, ha pedido este viernes en Bruselas acabar con la "regularización excesiva o cambiante" que puede "desincentivar" la inversión y reducir la capacidad de las empresas para competir a nivel global.
Así lo ha expresado en el marco de un encuentro con directivos y representantes de empresas españolas, en el que ha participado también la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, y que ha tenido lugar en la capital belga.
"Europa ha hecho de la regulación una de sus principales herramientas de acción. En muchos casos, por supuesto, con objetivos legítimos como proteger al consumidor, garantizar la competencia o avanzar en sostenibilidad. Sin embargo, debemos preguntarnos con honestidad si estamos regulando mejor o simplemente estamos regulando más", ha valorado el líder de los empresarios madrileños.
Por el contrario, ha indicado que mientras otras regiones de mundo avanzan "con marcos más ágiles y flexbiles", en Europa se corre el riesgo de convertirse en un entorno "cada vez más difícil para emprender y crecer", algo que "por supuesto tiene conscuencias".
"No podemos seguir exigiendo excelencia empresarial mientras aumentamos las cargas que dificultan. Europa no necesita más obstáculos, necesita más confianza en su tejido empresarial. Necesita marcos regulatorios que acompañen, no que frenen, que faciliten la innovación, no que la anticipen con rigidez, que reduzcan barreras en lugar de multiplicarlas. La clave está en encontrar el equilibrio regular cuando sea necesario, pero siempre con una visión clara de competitividad, porque el mundo no espera", ha reivindicado.
Además, ha puesto el foco en la necesidad de adaptarse a un nuevo contexto marcado por la inteligencia artificial y la transición energética y ha señalado que Europa tiene "talento, empresas líderes y capacidad".
Considera Garrido que la defensa de la libertad de empresa "no es una cuestión ideológica" sino "una necesidad económica". "Si queremos una Europa fuerte, innovadora y relevante en el mundo, debemos contar más con nuestras empresas y darles el espacio necesario para crecer", ha concluido.