Actualizado 09/03/2009 21:13 CET

Com.Inv.- Barón: "Es una barbaridad que se desvelen los dispositivos de seguridad con el actual nivel de alerta terrorista"

Niega haber visto nunca partes como los publicados, que calificó de "poco rigurosos" y de 'Mortadelo y Filemón'

MADRID, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -

El director general de Seguridad de la Comunidad, Enrique Barón, calificó hoy de "auténtica barbaridad" que durante la comisión de investigación sobre el presunto espionaje se estén desvelando los dispositivos y estructuras de seguridad en la Comunidad de Madrid, teniendo en cuenta el actual nivel de alerta terrorista.

"Hay cosas que me están preocupando, preocupando muchísimo, y es que se estén poniendo datos de la estructura de seguridad a la luz pública, me parece una auténtica barbaridad. Por eso, si se pudiese omitir o eludir sin merma de los objetivos que pretendemos estos temas, le pediría a todo el mundo un objetivo de prudencia", manifestó durante el interrogatorio al que fue sometido en la Asamblea de Madrid.

"Muchas noches me he preguntado cómo podríamos justificar, los responsables de seguridad, con el actual nivel de alerta terrorista, si ocurriera un atentado; si estamos desvelando públicamente cuáles son las estructuras y los procedimientos que estamos utilizando precisamente para contrarrestar esa amenaza", agregó. "Hablo en general, no estoy acusando a nadie", añadió el que fuera jefe superior del Cuerpo Nacional de Policía en el País Vasco y Madrid.

Precisamente, esta cuestión fue subrayada por el portavoz del PP, David Pérez, quien afirmó que cuando la oposición habla de veto y censura en la documentación requerida se refiere a documentos que "en muchas ocasiones comprometían la seguridad de la Comunidad". Así, señaló que él asume la responsabilidad de que informaciones que comprometen la seguridad de las instituciones y ciudadanos no se deben dar a la comisión y apoyó las decisiones adoptadas por la Mesa.

Ya en el fondo de la cuestión, Barón dijo poner la "mano por el fuego" -- "procedimiento utilizado durante los interrogatorios por la Santa Inquisición"-- por todo lo que "ordena, supervisa o controla" en sus funciones y afirmó rotundamente que la Dirección General de Seguridad e Interior "no dispone ni de competencias, amparo judicial o fiscal, ni de medios tecnológicos adecuados, ni de personal capacitado ni habilitado para realizar funciones de vigilancia, funciones de inteligencia como las que se han descrito desde algún medio".

En este punto, dijo, coincide con el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ("que me merece todo el respeto") en que esto parece de "'Mortadelo y Filemón'". De hecho, "visto el contenido no sé para qué hacen partes, es mejor que los transmitan directamente a quien proceda", añadió.

"No he consentido ni he visto ninguna anotación de las que he visto publicadas en algún medio de comunicación", sentenció Barón, al tiempo que apuntó que los "partes de trabajo" que él ha visto durante su ejercicio en las fuerzas de seguridad del Estado "no se parecen a la transcripción" publicada ahora "sin membrete, sin definir al autor". "Esto no es muy riguroso", consideró pues a su juicio "si hay un documento donde policialmente interesa que se conozca a la persona que lo elabora es en una vigilancia, porque puede haber un elemento que se le haya podido pasar y que después resulte relevante en una investigación".

"Poco trabajo o poca evaluación del trabajo si no sabemos quién ha elaborado esos presuntas vigilancias. Desde luego no tienen parecido a las indicaciones de esta índole que yo he visto a lo largo de mi vida profesional", agregó.

No obstante, destacó que sí está trabajando para que exista, "para las personalidades de esta Comunidad, o cualquier persona que pueda tener un nivel de amenaza relevante, un dispositivo integral de seguridad personal, es decir, constituido por su propia escolta, avanzada y contravigilancia", si por esta palabra se entiende "recabar datos en el entorno de un edificio o instalación policial, que suponga algún tipo de amenaza contra la seguridad, en su caso, en un acto institucional de la Comunidad".

"Trasladar esos datos a las Fuerzas y Seguridad del Estado, eso se ha hecho desde la Dirección General de Seguridad, pero si entendemos eso mismo integrado en el dispositivo de seguridad integral de personas, yo eso no lo he conocido", agregó.

Asimismo, Barón informó de que no encargó ninguna investigación interna porque ya existía la comisión de la Asamblea, una investigación en el plano judicial, otra en la Fiscalía, otra de carácter reservado dentro de la Consejería y otra de investigación de carácter interno, en el Partido Popular. De hecho, explicó que en esta última no compareció no porque no tenga interés sino porque no milita "en ningún partido político".

"GALIMATÍAS"

Por su parte, la oposición consideró un "galimatías" la organización de seguridad en la Comunidad de Madrid ante la existencia de varios equipos de seguridad y consideró que las estructuras paralelas son "propicias para determinadas actuaciones irregulares".

A lo largo de su comparecencia, el PSOE defendió la tesis de que han existido espionajes y en este sentido, su portavoz adjunto, Adolfo Navarro, aseveró que en estos momentos está "meridianamente claro que ha habido espionaje político en la Comunidad y que alguno se ha excedido en las competencias de seguridad tasadas en el Estatuto de Autonomía".

El socialista quiso contrarrestar las tesis del PP que señala que no hay espionaje y destacó que fueron el clamor popular, de los medios y de la oposición los que "obligaron al Grupo Popular y a doña Esperanza Aguirre a llevar adelante al comisión". Así, apuntó que el PP no lo hizo por ser transparente, sino "porque el escándalo era mayúsculo". "Espionaje haberlo hailo", aseveró. En esta línea, consideró que si se da "carpetazo" a la comisión sería "un escándalo público y una demostración palpable de que Granados y Aguirre tienen mucho que ocultar" y dijo que en los "adversarios del PP son enemigos íntimos. Íntimos pero muy enemigos".

COMISIÓN SIN "ESENCIA DE BASE"

No obstante, el portavoz del PP, David Pérez, insistió en que la comisión "ha perdido su esencia de base" desde el momento en el que los supuestos partes han resultado "falsos" y consideró que seguir con una comisión basada en algo falso "puede tomarse como una tomadura de pelo". "Mi grupo no participará en una tomadura de pelo", aseguró y reseñó que a la oposición "le cuesta bastante hablar de espionaje". Así, destacó que "todas las patas en las que se apoyaba la acusación han ido cayendo una tras otra".

Pérez acusó a la oposición de "obcecarse en mantener una falsedad", destacó que defienden "acusaciones insostenibles sobre algo que reclama luz" y consideró que "con los datos sobre la mesa ha terminado el tiempo de la calumnia y empezado el de las responsabilidades". Así, reclamó a la oposición que rectifique y pida disculpas.

Por último, el portavoz socialista, Adolfo Navarro, se refirió también a la presunta trama de corrupción que afecta a miembros del PP de Madrid y dijo que cierran la comisión porque no quieren que se relacione con la "trama de corrupción masiva".

Así, respondió a las acusaciones del PP, que se refirió a asuntos económicos en municipios gobernados por IU, y Navarro apuntó que "comparar la corrupción masiva es como comparar un tsunami con un cubito de agua". "No se si tratan de evitar que se conecten de alguna zona dos tramas", indicó. El portavoz adjunto de IU, Fausto Fernández, también se refirió al tema con la consecuente protesta por parte de la presidenta de la comisión de investigación, y reclamó "un poquito de prudencia por parte de todos a la hora de meter el dedo en el ojo".