Archivo - El portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, con su carnet del partido - VOX - Archivo
MADRID 23 Feb. (EUROPA PRESS) -
La crisis abierta en Vox marcará el Pleno de Cibeles, el segundo del año, con un Javier Ortega Smith todavía como portavoz del grupo municipal en contra de la dirección de su partido, que le ha suspendido cautelarmente de militancia, misma situación en la que se encuentran los dos ediles que le respaldan en el grupo municipal, Carla Toscano e Ignacio Ansaldo.
Será este martes la primera vez que se vea al completo al grupo de cinco concejales de Vox desde que se conociera la decisión de la dirección del partido de apartar a Ortega de la portavocía. El también diputado nacional ha llegado a afirmar que "el grupo municipal no tiene bandos".
Pocas horas después, tras conocerse la suspensión de militancia aplicada a Toscano, la edil ha echado mano de sus redes sociales para asegurar que prefiere quedarse "sin cargo" antes que "sin integridad", para calificar la pretendida destitución de Ortega Smith como portavoz como "injusta e ilegal".
Desde que estallara públicamente la crisis en Vox, Ortega se ha reivindicado como portavoz y ha subrayado que no existe ninguna petición formal dentro del grupo municipal para someter a votación su continuidad al frente de la formación en el Consistorio. Además para apartarle del cargo la votación debería ser ganada por mayoría, algo que imposibilitan los números, con Toscano y Ansaldo apoyando a Ortega frente al bloque de dos constituido por Cabello y Martínez Vidal.
En este punto fue el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, quien aclaró a la dirección de Vox que se habían metido en un "lío monumental" porque sólo el grupo municipal puede apartar de la portavocía a Javier Ortega Smith, esto es, ni el partido ni el Consistorio.
NO ADSCRITOS
La Secretaría del Pleno, por su parte, está trabajando en un informe para dar a la luz a la situación jurídica en la que quedaría el grupo municipal una vez que la suspensión de militancia en Vox pase a ser firme. Ortega Smith ha anunciado que peleará dentro de la formación política hasta donde tenga que llegar, incluida la justicia ordinaria, porque su "honorabilidad no está en venta".
A falta del informe de la Secretaría del Pleno, una de las opciones con más peso es la de que Ortega, Toscano y Ansaldo puedan acabar como concejales no adscritos. Según el artículo 33 del Reglamento Orgánico del Pleno del Ayuntamiento de Madrid (ROP), serán miembros no adscritos los concejales que no se integren en el grupo político que constituya la formación electoral por la que fueron elegidos o que abandonen su grupo de procedencia.
En el Ayuntamiento de Madrid ya hay precedentes de esta situación, concretamente de color naranja. La crisis abierta en Ciudadanos en la legislatura 2019-2023, que enfrentó a una parte sustancial del grupo municipal con la entonces portavoz y vicealcaldesa, Begoña Villacís, llevó a tres concejales a salir de CS y registrarse como concejales no adscritos. Fue el caso de Ángel Niño Quesada (hoy concejal del PP en el Consistorio), José Aniorte Rueda y Sofía Miranda Esteban.
REGULARIZACIÓN DE INMIGRANTES Y VIVIENDA
El de febrero será un Pleno corto, con la situación de las personas inmigrantes (presentada por Vox tanto en el bloque de preguntas como en el de proposiciones) y la vivienda (registrada por Más Madrid en ambos apartados) como asuntos recurrentes.
La limpieza (Más Madrid), las sentencias judiciales desfavorables para el Gobierno municipal (PSOE), el cese del hasta ahora director de la Policía Municipal (PSOE) o los Cercanías (PP) coparán el bloque de las preguntas.
Las proposiciones estarán marcadas por los recursos para población migrantes (PSOE), el medio centenar de familias de la calle Antonio Cabezón, en Fuencarral-El Pardo (PSOE), la crisis habitacional con el 8M como telón de fondo (Más Madrid), la protección de las Lagunas de Ambroz (Más Madrid) o el apoyo a la investigación del equipo del bioquímico Mariano Barbacid contra el cáncer de páncreas (Vox).