LEGANÉS, 29 Nov. (EUROPA PRESS) -
La concejala de Obras e Infraestructuras del Ayuntamiento de Leganés, Beatriz Tejero, ha comparecido este martes en Pleno para defender que tenía "potestad legal" en las medidas adoptadas entre los trabajadores de su concejalía --entre ellas, la realización de una "prueba caligráfica" o dictado-- en el marco de una investigación por el presunto robo de documentación de su propio bolso el pasado 19 de octubre.
La edil ha comparecido por este caso en el Pleno a instancias del PSOE para explicar sus actuaciones, que los sindicatos del Comité Unitario de Trabajadores del Ayuntamiento (CUT) consideraron 'extralimitadas'.
"Es una potestad legal investigar lo ocurrido", ha defendido Tejero tras asegurar que el Tribunal Supremo "ha reiterado en sentencias que estas actuaciones de investigación antes de abrir un expediente son tan legales que llegan a constituir una prueba".
En un tono elevado, la concejala de Obras ha instado al Partido Socialista y a los miembros del Comité Unitario de Trabajadores a "leer de vez en cuando la ley".
Además, Tejero ha asegurado que "en ningún momento" obligó a los funcionarios "a realizar un dictado" ni a entregarlo, algo que ha justificado como un "recurso" del que, según ha revelado en el Pleno este martes, hubo trabajadores que voluntariamente no lo hicieron.
"Lo realmente importante es que se ha cometido un delito que se está enmascarando con falsedades y mentiras, ¿con qué intención?", ha manifestado.
EN LOS "LÍMITES DEMOCRÁTICOS"
Por su parte, el concejal del Partido Socialista Pedro Atienza ha asegurado que la actuación de la concejala estuvo en "los límites democráticos" al someter a la prueba caligráfica a los trabajadores.
En este sentido, ha considerado que quien "tiene competencias para sancionar e investigar es la Junta de Gobierno local y el concejal de Recursos Humanos", según el Estatuto del Empleado Público.
"Ha actuado de manera propia, sin tener en cuenta la ley", le ha reprochado a la concejala.
Además, Atienza ha acusado a la edil de "engañar" a los trabajadores a los que sometió al dictado, ya que no les habría informado previamente de cuáles eran las intenciones de la convocatoria.
Presumiblemente, la prueba caligráfica se realizó para comparar la caligrafía de los trabajadores y determinar si alguno de ellos había participado en el envío de la documentación en un sobre interno del Ayuntamiento que previamente había sido sustraída del bolso de la edil. Tejero denunció los hechos en Comisaría, mientras que los trabajadores que participaron en la prueba caligráfica anunciaron que estudian la interposición de una "demanda por injurias a funcionarios" contra la edil.
"FALSEDADES"
Por otro lado, la responsable de Obras ha declarado en el Pleno que las acusaciones que han surgido en las últimas semanas a raíz de su actuación contienen "falsedades". En este punto, ha explicado que nunca llamó 'delincuentes' a los trabajadores y ha pedido una rectificación a los que dejaron entrever esta posibilidad, entre ellos, según ha remarcado, el exalcalde y portavoz del PSOE, Rafael Gómez Montoya.
Tejero ha considerado que estas acusaciones están "en el ámbito de la difamación" y, por ello, ha reiterado que "es una falsedad que llamase delincuentes (a los trabajadores) o que haya amedrentado a los trabajadores". "No se entiende que cuando exigí mayor implicación, se eleven voces con un pretendido acoso", se ha lamentado.
Así, ha explicado que, cuando llegó a la concejalía, su intención fue simplemente mejorar la capacidad de trabajo con la implantación de nuevos sistemas más eficientes en beneficio de los vecinos.