Actualizado 17/05/2010 18:23:00 +00:00 CET

Un escolta acude a pedir una hipoteca y acaba evitando un atraco

Se decidió a actuar al ver que el atracador llevaba la misma pistola que usa él de servicio, pero un modelo falso

MADRID, 17 May. (EUROPA PRESS) -

Un miembro de la Asociación Española de Escoltas (ASES) acudió el pasado viernes junto a su pareja a pedir una hipoteca en una sucursal bancaria en Madrid y terminó evitando un atraco al reducir a un asaltante que llegó a herir a uno de los empleados del banco con una navaja, según informaron a Europa Press fuentes de la asociación.

Estas mismas fuentes indicaron que el escolta se decidió a actuar al percatarse de que la pistola con la que el atracador amenazó a los presentes era falsa. La Policía se personó rápidamente en el lugar y se hizo cargo del caso.

Los hechos ocurrieron en una sucursal bancaria de la localidad madrileña de Valdebernado. Eran las 11.30 horas cuando el atracador entró en la sucursal ataviado "con una media en la cabeza y con una navaja en una mano y una pistola en la otra".

En ese momento, el escolta se encontraba sentado en una mesa junto a su pareja y el empleado que les estaba atendiendo en relación a la petición de un crédito hipotecario.

Según las mismas fuentes, el atracador se dirigió a otro empleado del banco al que le pidió el dinero. Fue en ese momento cuando el escolta se percató de que el arma que portaba el asaltante era del mismo modelo que la que usa él cuando se encuentra de servicio, "pero era un modelo falso".

En un momento del suceso, que duró "aproximadamente diez minutos" el atracador, llegó a apuntar al escolta a la cabeza quien, "sólo por el sonido que hizo el arma", se dio cuenta de que "era falsa".

En el enfrentamiento que protagonizó con el cajero del banco, el atracador llegó a "pincharle" en un pierna y a "herirle levemente en el cuello". Al verlo, el escolta se levantó e instó al asaltante a que cogiese el dinero y se marchase "sin hacer daño a nadie".

En la oficina bancaria también se encontraba el director de la sucursal, pero en ese momento estaba hablando por teléfono en el interior de su despacho y no se percató del atraco, según las mismas fuentes.

SE LLEVABA 3.600 EUROS

Las mismas fuentes indicaron que, una vez recibido el dinero (3.600 euros), el atracador preguntó airado al escolta "por qué miraba tanto". Acto seguido agarró a su novia llegándole a poner la navaja en el cuello, al tiempo que ordenaba al miembro de ASES a levantar las manos para proceder a atarle con una brida.

Fruto del intento de maniatarle, al atracador --"el típico yonki"--, se le cae la navaja al suelo, circunstancia que aprovechó el escolta para pegarle una patada al arma y comenzar un forcejeo en el que el agresor llegó intentar disparar varias veces su pistola pese a que está era de bolas.

El escolta terminó imponiéndose en el enfrentamiento y se llevó al atracador fuera de la sucursal, donde le mantuvo reducido hasta que apareció la Policía. En el lugar también se personaron dos ambulancias para hacerse cargo del empleado herido.