Archivo - Preservativo, condón, transmisión sexual, infecciones - VITHAS LAS PALMAS - Archivo
MADRID 7 Feb. (EUROPA PRESS) -
Las infecciones de transmisión sexual (ITS) siguen creciendo en la Comunidad de Madrid, aunque a un ritmo más lento, con incrementos de hasta el 31,6% en el caso de la gonorrea o aumentos del 19,8% en otras como la clamidia (Chlamydia trachomatis) y del 5,6% en el caso de linfogranuloma venéreo (LGV).
Este grupo de enfermedades viene experimentando un incremento sostenido en la región durante las dos últimas décadas, exceptuando el parón del año inicial de la pandemia, reflejo de un fenómeno igualmente documentado a nivel nacional e internacional, según se refleja en el último informe sobre morbilidad por infecciones de transmisión sexual, mpox, hepatitis B y C publicado por la Consejería de Sanidad, con datos de 2024.
No obstante, los incrementos no presentan la magnitud alcanzada en las dos temporadas anteriores, con repuntes en 2023 de hasta un el 80% en el caso de linfogranuloma venéreo, del 60% en la gonorrea o del 42% en el caso de la clamidia, según los datos de la Dirección General de Salud Pública consultados por Europa Press.
Entre los factores que se apuntan en el informe para explicar estos aumentos está la práctica de relaciones sexuales de riesgo, con distintas parejas o desconocidos, sin uso de métodos barrera o el uso de redes sociales y locales de ocio que facilita la interacción múltiple y accesible con otras personas, así como el inicio más precoz de relaciones sexuales no seguras asociadas a la falta de percepción de riesgo entre los jóvenes.
Como en años previos, la gran mayoría de los diagnósticos ITS corresponde a hombres jóvenes que tienen sexo con hombres. Se constata, además, la presencia cada vez mayor de personas procedentes de otros países, en especial latinoamericanos, con un peso del 35% entre los casos de infección gonocócica, del 43% en LGV o del 41% en sífilis, que se eleva al 54% cuando se tienen en cuenta solamente los diagnósticos de sífilis latente precoz.
Se constata así una baja representación femenina, aunque en este caso con predominio de los contagios a través de relaciones heterosexuales y cada vez a edades más precoces. En este sentido, el informe destaca como preocupante que entre las mujeres jóvenes de 15 a 19 años las cifras se sigan manteniendo en porcentajes que alcanzan el 13,2% en sífilis, 13,4% en gonococo y hasta el 16,2% en Chlamydia trachomatis.
La mayoría de los casos registrados en la Comunidad se concentra en la capital y, de manera muy notable, en la zona centro de la ciudad, donde se produce la mayor actividad social.
Aunque los casos graves de enfermedad entre las ITS no son frecuentes, algunos de ellos precisan de hospitalización. La mayoría se dieron en mujeres con cuadros de enfermedad inflamatoria pélvica, que puede desembocar en trastornos crónicos con afectación de la fertilidad.
Así, en el caso de la infección gonocócica, 78 de los 100 casos que precisaron hospitalización fueron mujeres, lo que representa el 10,1% de los casos femeninos. Por el contrario, entre los diagnósticos de LGV la necesidad de ingreso hospitalario afectó al 1,35% y todos fueron hombres.
En el informe también se constata la presencia frecuente de coinfecciones por distintas ITS que, además de ser una complicación en sí misma, puede generar sinergias que incrementen las posibilidades de transmisión.
En este caso, los porcentajes fueron del 22,2% en infección gonocócica, el 20,6% en sífilis y hasta el 44,8% en LGV. Además, se registran también porcentajes considerables de casos positivos para VIH, hasta el 36,5% en el LGV, y en menor medida para hepaticis B y C.
Igualmente, se refleja que un porcentaje importante de los casos que han padecido alguna ITS fueron usuarios durante 2024 de PrEP --Profilaxis Pre-Exposición, que toman personas que no tienen VIH pero están en riesgo de contraerlo--: desde el 23% en Chlamydia trachomatis hasta el 43,2% en el LGV. También se evidencia la presencia de un porcentaje significativo de reinfecciones.
INFECCIÓN GONOCÓCIA
En el caso de la infección gonocócica, se registraron un total de 8.788 episodios, con un incremento del 31,6% respecto a la incidencia de 2023 y un repunte del 111,7% respecto a la de 2022. Unos datos que reafirman la tendencia creciente de la incidencia a lo largo de los últimos años, a excepción de 2020 debido a la pandemia por SARS-CoV-2.
La tasa alcanza en este caso los 125,38 casos por 100.000 habitantes, casi 49 puntos por encima de los datos nacionales (76,63). El incremento se produce fundamentalmente a expensas de las cifras observadas en hombres, en los que la incidencia alcanza los 232,29 casos por 100.000 habitantes, un 34% más respecto a 2023, equivalente a un aumento de 59 puntos en valor absoluto. En mujeres la incidencia crece un 14,8%, unos 3,5 puntos sobre la cifra del año anterior.
No se identificó ninguna defunción entre los casos de enfermedad gonocócica, pero sí un total de 100 episodios de hospitalización, correspondiendo 78 a mujeres.
INFECCIÓN POR CHLAMYDIA TRACHOMATIS
Respecto a la Chlamydia trachomatis (excluido linfogranuloma venéreo), se contabilizaron un total de 7.002 casos, un 19,8% más sobre el año previo. Así, la tasa se situó en 99,9 casos por 100.000 habitantes, con un aumento interanual de 14,71 puntos (+17,3%), aunque, comparado con 2026, el incremento es de un 425,8%.
Por sexos, el 66% correspondió hombres, cifra ligeramente mayor que la observada en años previos. En ellos, la tasa de incidencia fue de 137,66 casos por 100.000, más del doble de la observada en mujeres, con 65,20.
Por grupos de edad, llama la atención el número de casos en mujeres adolescentes, en las que el grupo de 15 a 19 años concentró el 16,2% de los diagnósticos. Además, se registraron nueve casos (un 0,4%) que afectaban a niñas de 10 a 14 años, porcentaje que ha disminuido comparado con años anteriores, así como otros 17 casos en menores de un año, cuyo mecanismo de contagio en su totalidad ha sido la transmisión intraparto.
LINFOGRANULOMA VENÉREO
En el caso del linfogranuloma venéreo (LGV), los casos en la Comunidad se dispararon hasta los 685, con un crecimiento interanual del 8,3% (53 casos más). La tasa fue de 9,77 casos por 100.000 habitantes, más del doble de la observada a nivel nacional (4,59), con un aumento del 5,6% respecto a la tasa del año previo, aunque lejos del 78,5% de incremento que se observó en 2023 respecto 2022.
En cuanto a la distribución por sexo, continuó el predominio en varones, que representaron el 98%, y con tan solo 14 casos entre las mujeres, aunque es la cifra más alta en términos absolutos desde 2017.
SÍFILIS, MPOX Y HEPATITIS
En cuanto a la sífilis, se incrementaron hasta los 2.081, lo que supone 28 casos más que en 2023 (+1,3%), y la tasa se situó en 29,69 casos por 100.000 habitantes, 7,31 puntos por encima de la nacional (24,54). Se registró un único caso de sífilis congénita, relacionado con el control prenatal durante el embarazo.
Respecto al mpox, se registraron 230 casos, siendo 225 confirmados, 3 probables y 2 sospechosos, con una tasa de 3,21 casos por 100 000 habitantes, casi el doble de los 1,68 casos de 2023, y representan el 32,4% del total de casos notificados en España. Casi el total de personas afectadas fueron hombres (99,1%) y solo dos casos se dieron en mujeres.
Finalmente, descendieron las infecciones por hepatitis B aguda, con 23 casos en 2024, con una tasa de incidencia de 0,33 casos por 100.000 habitantes, lo que supone un descenso del 11,5% respecto a la tasa del año anterior.
Por contra, continuó el repunte de hepatitis C aguda, con 175 casos y una tasa de 2,50 casos por 100.000 habitantes, mientras que se registraron 353 casos de hepatitis C crónica, la cifra más baja, a excepción del descenso generado por la pandemia en 2020.