MADRID, 22 (EUROPA PRESS)
Madrid se presenta en la 46ª Feria Internacional de Turismo (Fitur), que se celebra hasta el domingo en Ifema Madrid, como una capital que también se descubre a través de sus jardines. Espacios verdes que no solo invitan al paseo, sino que permiten recorrer cinco siglos de historia, desde el Renacimiento hasta el siglo XX, reflejando la evolución política, cultural y paisajística de la ciudad.
No en vano, tal y como ha subrayado a Europa Press la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, se trata de una "peculiaridad única en Europa" y quiere darla a conocer en Fitur para animar a futuros visitantes a recorrer jardines históricos de distintos siglos --XVI, XVII, XVIII, XIX-- en una misma ciudad, Madrid.
La historia comienza en el siglo XVI, cuando Felipe II adquirió la Casa de Vargas, germen de la actual Casa de Campo. Su ubicación estratégica junto al río Manzanares y frente a la Villa de Madrid la integró en el ambicioso proyecto paisajístico y residencial del monarca, que en 1561 estableció la capital en Madrid.
Durante siglos fue Real Sitio destinado a la caza y al recreo de la Monarquía, hasta que en 1931 pasó a manos municipales para convertirse en parque público. Declarada Bien de Interés Cultural en 2010 como Sitio Histórico, la Casa de Campo se prepara ahora para abrir en 2027 como un nuevo espacio cultural, la Real Casa de Campo, coincidiendo con el quinto centenario del nacimiento de Felipe II.
Rivera de la Cruz ha destacado que se tratará del "único parque del siglo XVI de Madrid" y que su recuperación va más allá del trazado original. "Se ha hecho un trabajo muy cuidadoso para recuperar incluso las especies que propuso Felipe II para plantar en este jardín. No es solo un diseño, es recrear también el paisaje vegetal de la época", ha destacado.
Para la delegada, la reapertura de la Real Casa de Campo en 2027 responde a un doble objetivo, por un lado, la recuperación del patrimonio y, por otro, la diversificación del turismo. "Yo entiendo que cualquier persona que viene a Madrid quiera ver la Plaza Mayor, la Puerta del Sol, la Plaza de Oriente o el Palacio Real, pero hay otro Madrid que no está tan en la almendra central y que ofrece otras posibilidades. Estoy segura de que cuando se abra la Real Casa de Campo va a ser otro foco de atracción para los turistas", ha afirmado.
SIGLO XVII, EL BUEN RETIRO
El siglo XVII dejó su huella en los jardines del Buen Retiro, creados por Felipe IV como finca de recreo para los reyes de la Casa de Austria. Con la llegada de los Borbones, el parque se enriqueció con nuevas instalaciones en los siglos XVIII y XIX, destacando en tiempos de Fernando VII la Casa de Fieras, el Real Embarcadero y el Jardín de Caprichos o Reservado.
Desde julio de 2021, el Retiro forma parte del Paisaje Cultural Patrimonio Mundial de la UNESCO junto al Paseo del Prado, bajo el proyecto denominado Paisaje de la Luz, un reconocimiento a la unión de naturaleza, cultura y ciencia en pleno entorno urbano.
SIGLO XVIII: EL CAPRICHO, UN JARDÍN ILUSTRADO
La Ilustración florece en el siglo XVIII en El Capricho, iniciado en 1787 por los Duques de Osuna y promovido por la duquesa María Josefa de la Soledad Alonso Pimentel. Concebido como un auténtico paraíso natural frecuentado por artistas e intelectuales, el parque combina riqueza botánica, escultórica y artística.
Tras décadas de abandono, el Ayuntamiento de Madrid adquirió el parque en 1974 y culminó su recuperación en 1999. El jardín reúne tres estilos --francés, italiano e inglés--, además de templetes, fuentes y el palacio, que en 2027 abrirá un espacio cultural dedicado a la historia de la finca y al Madrid ilustrado.
Rivera de la Cruz ha avanzado que "el Palacio del Capricho lleva cerrado toda la vida para muchos madrileños y va a ser otro motivo para acercarse a un enclave que ya es único solo por el jardín". La previsión municipal es que el palacio pueda abrir al público, como muy tarde, en el primer trimestre de 2027.
El parque esconde además un singular búnker de la Guerra Civil, construido en 1937, uno de los mejor conservados de Europa, que añade un motivo más para visitar el lugar.
CAMPO DEL MORO, EL MÁS DESCONOCIDO
El siglo XIX dejó su impronta en el Campo del Moro, uno de los jardines históricos más singulares y menos conocidos de la ciudad. Aunque sus orígenes se remontan a Felipe II, fue durante el reinado de Isabel II cuando se acometió su configuración definitiva, con grandes avenidas rectilíneas y fuentes monumentales.
Situado junto al Palacio Real y Madrid Río, este espacio verde de más de 20 hectáreas fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1931. "Muchos turistas optan por el Retiro, pero no visitan tanto el Campo del Moro, y es un jardín espectacular", ha apuntado la delegada.
El viaje culmina en el siglo XX con los jardines de Sabatini, creados en la década de 1930 sobre el solar de las antiguas caballerizas del Palacio Real. De estilo clasicista y diseño geométrico, se promovieron durante la Segunda República y concluyeron tras la Guerra Civil. Recientemente rehabilitados, "son unos jardines preciosos, muy para disfrutar", según Rivera de la Cruz.
Su carácter arquitectónico y su ubicación frente al Palacio los convierten en uno de los jardines más emblemáticos del Madrid de los Austrias, cerrando así un viaje que atraviesa cinco siglos de historia por los espacios verdes de la ciudad.