MADRID 3 Mar. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de UGT Madrid, José Ricardo Martínez, ha declarado este lunes que espera que la ley recaiga "con todo su peso", pidiendo responsabilidades a quien "ha manipulado, mal utilizado y prostituido", un concepto tan "absolutamente imprescindible" para los trabajadores y empresarios como es el de la formación.
Así se ha expresado en lo que tiene que ver con las últimas informaciones sobre el 'caso Aneri', en materia de formación, donde se habría producido un fraude a la hora de impartir cursos de formación online.
Martínez ha defendido que los sindicatos "no tienen nada que ver" con este tema, y que su práctica formativa es "ejemplar", tanto en el caso de Comisiones Obreras (CC.OO.) de Madrid como en el caso de la Unión General de Trabajadores (UGT) de Madrid.
En este sentido ha recordado hace un mes que el Ejecutivo regional otorgó a la UGT de Madrid la calificación en materia formativa de 'Madrid Excelente Nivel 400', y que hay 400 empresas que tienen esta calificación.
Martínez ha insistido en que "no tienen que devolver nada" porque están ejecutando prácticamente "el cien por cien" y tienen una calificación en torno al 8,8 sobre 10 en la ejecución de la formación.
El líder de UGT Madrid ha dicho además que se está planteando un "debate", en su opinión, de manera "tendenciosa e interesada" por parte de algunos, en lo que tiene que ver con el hecho de "convertir la formación en negocio".
Por ello, Martínez ha recordado que la formación "es un derecho de los trabajadores" y "una obligación para los sindicatos". Los fondos de formación continua proceden de la "aportación de trabajadores y de empresarios", quienes "tienen la responsabilidad de ejecutarlo", ha señalado.
EL PAPEL DE LA FORMACIÓN
También ha dicho que "casi el 90 por ciento" de la formación ejecutada en la Comunidad de Madrid en 2013 fue formación para desempleados, y que se trata de "un derecho, una obligación, una necesidad y una oportunidad".
Por otra parte, la formación continua en las empresas, ha indicado, busca, como objetivo, "capacitar a los trabajadores para mantener su puesto de trabajo", y consecuentemente ser más eficaces y productivos, así como mejorar el funcionamiento de las empresas.
También ha hecho referencia a la formación ocupacional, que según él, ocupa un papel "trascendental" en la posibilidad de que los trabajadores en desempleo accedan a un puesto de trabajo. Pero para eso, ha dicho, "hace falta que se generen estructuras" de manera que la eficacia permita saber "qué necesitan las empresas", "qué formación hay que darles" y "qué formación les va a permitir acceder a ese puesto de trabajo".
"La CEIM durante los últimos 20 años no ha cumplido ese papel, pese a que se lo hemos exigido reiteradamente", ha concluido.