El presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), Jorge Nacarino, posa para Europa Press, en el exterior de la sede de FRAVM, a 19 de noviembre de 2025, en Madrid (España). - Juan Barbosa - Europa Press
MADRID 23 Nov. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), Jorge Nacarino, considera "demoledor" que en la capital haya entre 15.000 y 20.000 viviendas de uso turístico (VUT) ilegales, una cifra superior al parque público gestionado por la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS), que sitúa en torno a 10.000, lo que evidencia "la ausencia de una política seria" en Madrid.
En una entrevista concedida a Europa Press, Nacarino ha asegurado que retirar del mercado estas viviendas ilegales y devolverlas al alquiler residencial tendría un efecto inmediato sobre el acceso a la vivienda. "Si consiguiéramos eliminar buena parte de ese parque y colocarlo en el mercado del alquiler, ya solo esa intervención supondría un aumento importante de la oferta y debería bajar los precios", ha señalado.
Nacarino ha remaracado que el fenómeno de las viviendas de uso turístico ya no se limita a la almendra central sino que ha saltado a barrios como Puerta del Ángel, Puente de Vallecas o Carabanchel, donde su expansión comienza a generar también "un encarecimiento del precio de la vivienda" y un "deterioro" en la convivencia vecinal.
De este modo, además del impacto sobre el alquiler, ha alertado de los problemas de seguridad que generan estos alojamientos que carecen de control, unos auténticos "agujeros negros" donde "no se sabe quién entra y quién sale".
Nacarino ha recordado que en estos pisos no se cumplen las obligaciones que contempla la ley en torno al registro de huéspedes, por lo que muchas veces se desconoce la identidad de las personas que se alojan en ellos, incluso, añade, por parte de la Policía en caso de altercados o delitos.
Por todo ello ha reclamado al Ayuntamiento y a la Comunidad de Madrid que intensifiquen la inspección urbanística, aumenten las sanciones y aborden el fenómeno "también desde el prisma securitario".
CRISIS DE LA VIVIENDA
Sobre el contexto general de vivienda en Madrid, Nacarino ha insistido en que la región debe aplicar "de inmediato" la Ley estatal de Vivienda y declarar zonas tensionadas para limitar las subidas del alquiler al IPC. Asegura que esto proporcionaría "un alivio inmediato" a miles de inquilinos que afrontan renovaciones de contrato "temblando ante la llamada del casero".
Ha criticado que la Comunidad de Madrid sea "una de las pocas sin una ley de vivienda propia" y que su política haya tratado la vivienda "como un bien de mercado y no como un bien de uso". También ha recordado que España arrastra un problema estructural por la descalificación masiva de vivienda protegida durante décadas.
"Hoy podríamos tener un parque equivalente al europeo si no se hubiera permitido que esas viviendas salieran al mercado libre", ha expresado. Entre las medidas que considera prioritarias, menciona ampliar la promoción pública, captar vivienda para alquiler social, reforzar la rehabilitación y fomentar la colaboración con entidades sociales con lucro limitado, como las fórmulas aplicadas en Navarra o el País Vasco.
PLAN VIVE Y VIVIENDA ASEQUIBLE DEL AYUNTAMIENTO
En cuanto al Plan Vive de la Comunidad de Madrid, Nacarino lo ha calificado como "el perfecto ejemplo de lo que no se ha de hacer desde una administración" y ha afirmado que es un programa "condenado al fracaso" que acabará "costando millones" a los madrileños.
"Estamos hablando de un plan que no llega ni al 2% de sus solicitantes y que incluso está siendo rechazado por adjudicatarios. Eso demuestra que algo se está haciendo rematadamente mal", ha señalado.
Ha denunciado que las promociones presentan calidades constructivas discutibles y contratos con elementos que pueden ser "abusivos", como "el cobro obligatorio de plazas de garaje" a inquilinos sin vehículo. Según explica, alquileres que parten de 650 euros acaban rondando 900 euros mensuales tras añadir estos costes extra, lo que considera incompatible con un programa dirigido a jóvenes y rentas bajas.
En contraste, valora positivamente el modelo del Ayuntamiento de Madrid a través de la EMVS, que considera "más adecuado" por su apuesta por la gestión directa y la planificación a largo plazo. "Es un modelo que firmaríamos en cualquier lugar", ha afirmado. No obstante, advierte de un "problema de escala": la EMVS gestiona unas 10.000 viviendas frente a más de 50.000 solicitantes en espera, "y el presupuesto municipal prevé construir solo unas 200 nuevas viviendas en 2026".
Nacarino también ha reprochado al Ayuntamiento que utilice concursos para ceder suelo a promotores privados que ofertan alquileres "supuestamente asequibles" que pueden superar los 1.000 euros mensuales. "De asequible tienen bastante poco", ha afirmado, y ha defendido que estas promociones deberían gestionarse mediante entidades sociales o mecanismos de lucro limitado, no por grandes compañías del sector inmobiliario.