MADRID 20 Mar. (EUROPA PRESS) -
El sindicato Manos Limpias ha mandado esta semana una carta al Papa Francisco para denunciar el caso "especialmente inhumano" de un joven internado de forma "irregular" en el psiquiátrico San Juan de Dios de Ciempozuelos "sin tener una enfermedad psiquiátrica" sino orgánica, según recoge el texto.
El secretario del sindicato, Miguel Bernad, firma una misiva donde detalla que este joven, Juan Pablo Pla-Font Castillejo, tiene una enfermedad del sistema endocrino debido a un tumor cerebral cuando era niño, tras el cual le fue aplicado un tratamiento de radiocirugía que le provocó una lesión hipotalámica, "que le hace tener hambre siempre".
Así, Bernad explica al Papa que la vida y los derechos fundamentales del joven están "siendo violados de forma flagrante" en este centro, donde los chicos "son internados e incapacitados de forma irregular para quedarse con sus pensiones y herencias", extremo, dice, "confirmado por la Guardia Civil". Además, añade que muchos de estos fallecen por exceso de psicofármacos.
El sindicato señala que Juan Pablo se encontraba en un centro ocupacional de la Comunidad de Madrid, y "con engaños y procedimientos irregulares", quitaron la tutela a la madre, que pasó a la Agencia Madrileña de la Tutela de Adultos (AMTA), dependiente de la Comunidad de Madrid, "para lucrarse y apropiarse de todo cuanto tiene".
Así, le manifiesta que su situación es "realmente dramática" porque no permiten que tenga el tratamiento que necesita su enfermedad orgánica. "Llegaron incluso a interrumpir hace tres años el tratamiento endocrino que estaba recibiendo por prestigiosos endocrinos en el Hospital Clínico San Carlos", señala, al tiempo que explica que a pesar de la petición de los doctores, el psiquiátrico "se negó a que Juan Pablo retomara el tratamiento interrumpido por ellos por las subvenciones que reciben por parte de la Comunidad de Madrid".
Debido a esta "dejación" en el tratamiento adecuado que necesita su enfermedad, Juan Pablo ha tenido que ser ingresado en Urgencias en estado crítico por exceso de psicofármacos, "tal como manifiestan los informes médicos de urgencia", y por agravamiento de su enfermedad endocrina, "por no ser tratada en el psiquiátrico".
En el texto, el sindicato también explica que Juan Pablo se encuentra aislado totalmente, incomunicado de su familia, "no le dejan hablar con familiares y lo tienen drogado las 24 horas del día". "Se ha denunciado malos tratos físicos y psicológicos así como torturas, pues lo atan con correas y lo sedan", asevera --en este punto, le recuerda que le ha adjuntado fotografías que documentan lo denunciado--.
El sindicato también acusa al psiquiátrico de elaborar informes médicos "falsos" para "justificar su continuidad en el centro". "Es evidente que existe una presunta trama de corrupción dentro del psiquiátrico con la complicidad de determinadas instituciones", asegura.
CENTRO RELIGIOSO
Bernad destaca que el psiquiátrico donde está internado Juan Pablo está regentado por Hermanos San Juan de Dios, que están "usando el nombre de Dios para lucrarse con personas enfermas, tienen un negocio escandalosamente lucrativo y se quedan con los regalos que los familiares hacen a los enfermos".
Estos hechos fueron puestos en conocimiento del Superior General de la Orden, Jesús Etayo, que tiene su domicilio en Roma, pero le explica que no ha tenido respuesta al respecto.
"Suplicamos a su Santidad, intervenga en algo tan inhumano y tan cruel como es tener a un enfermo alejado de sus familiares (lleva 2 años sin poder ver y hablar con la madre) y sin el tratamiento que necesita su enfermedad", concluye la carta.