MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -
La Comunidad de Madrid ha presentado este viernes el Proyecto Vigía, un plan de rastreo, detección y análisis de coronavirus en las aguas residuales, que ha permitido ya rastrear 25 veces a la población completa de la región.
La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, y la consejera de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Sostenibilidad, Paloma Martín, han explicado las líneas principales de este "ambicioso" proyecto, que equivale a "realizar miles de PCR a la población y que proporciona información a las autoridades para la toma de decisiones a la hora de gestionar la pandemia".
"Cualquier crisis pone en momentos muy duros, especialmente en una situación como está pero también son momentos para oportunidades, para que surjan grandes ideas, y por eso estamos aquí", ha señalado Ayuso. Para la dirigente madrileña, con este plan se consigue "ganar tiempo a la pandemia".
Hasta la fecha se han hecho más de 5.800 análisis, lo que se traduce en 300 muestras semanales. "Es como si hubiéramos rastreado 25 veces a la población completa de la Comunidad, una información que se caracteriza por su grado de detalle y visibilidad", ha sostenido la consejera.

CASI 300 PUNTOS DE MUESTREO
Martín ha remarcado que la Comunidad de Madrid ha vuelto a demostrar su liderazgo, una vez más la región ha mostrado que es vanguardia, que cuenta con capacidad de innovación y de anticipación".
Se trata del "mayor sistema de rastreo, monotorización y alerta temprana de Covid en aguas residuales que se conoce a día de hoy", ya que detecta la presencia del virus que provoca esta enfermedad. Martín ha subrayado que este proyecto es "único en España y a nivel internacional, único por "su extensión geográfica, la cantidad de población estudiada y por haberse desarrollado por una empresa pública".
"La red de saneamiento del Canal cuenta con una extensión de 15.000 kilómetros, lo que equivale a la distancia que hay entre Madrid y el norte de Australia. Esta longitud proporciona al sistema una amplia capacidad de muestro a lo largo de todo el alcantarillado de la región", ha señalado. A día de hoy, hay seleccionados 289 puntos de muestreo repartidos por toda la región, 51 de ellos ubicados en Madrid capital.
Respecto a la población, ha incidido en que la volumetría de datos que aporta la empresa pública alcanza a más de seis millones y medio de habitantes. Cada punto de muestreo abarca una media de 25.000 habitantes, es decir que se estudia a toda la población de la Comunidad, según ha explicado la titular de Medio Ambiente.
Martín ha puesto en valor que se trate de una herramienta desarrollada por el Canal, una empresa que "ha vuelto a demostrar su vocación de servicio público y su compromiso con los madrileños, devolviendo a la sociedad parte de sus esfuerzos". "El agua del Canal, todas sus potencialidades y su capacidad innovadora a disposición de la salud de los madrileños. Esto es parte de la grandeza del proyecto", ha remarcado.
Según la consejera, se está ante un claro "aliado" contra el coronavirus y por una apuesta por el presente pero también por el futuro. En este punto, ha explicado que quieren que esta labor de vigilancia epidemiológica "se consolide como una tarea habitual dentro del Canal de Isabel II.
Y es que cuando concluya la actual crisis sanitaria mantendrán un sistema de vigilancia activo que contará con 80 puntos de muestreo y en caso de detectarse la presencia de algún virus nuevo en las aguas se dará la alarma a las autoridades necesarias.

SURGE EN MARZO
La consejera ha detallado que el proyecto comenzó en marzo, en pleno confinamiento, cuando desde el Gobierno autonómico plantean la oportunidad de realizar un estudio de las aguas residuales que pudiera contribuir a la lucha contra la pandemia. "Era el momento de actuar y lo hicimos. Era preciso analizar, investigar y estudiar todos aquellos elementos que pudieran contribuir a arrojar algo de luz sobre el virus que asolaba España", ha indicado.
Así, en abril se tomaron las primeras muestras en las depuradoras en las que vierten sus aguas los grandes hospitales de la región. La técnica de entonces solo permitía saber si había presencia o no del virus en el agua pero no permitiría conocer la carga viral, la cuantificación. Martín ha incidido en que para seguir avanzando se buscaron laboratorios.
En mayo realizaron una prueba piloto en Torrejón de Ardoz para ajustar la metodología. Según la titular de Medio Ambiente, era preciso conocer cuántos puntos de toma de muestra eran necesarios para que fueran representativos de la población y la distancia a la que tenían que estar para que los datos fueran fiables.
En el mes de junio se incorpora al proyecto al Consejería de Sanidad para seleccionar los puntos de mayor interés y las primeras muestras se toman en el mes de julio. "Los datos se procesan, se analizan estadísticamente y se vuelcan en la aplicación desarrollada por el Canal", ha desgranado.