MADRID, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -
El portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid y consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, comparece este jueves en el Pleno de la Asamblea a petición propia por la polémica compra del ático de Chamberí por Planifica Madrid, cuya documentación reclama la oposición, que ha convertido este inmueble en su principal ariete contra el Ejecutivo autonómico.
La intervención de García Martín para "informar sobre la gestión patrimonial" de Planifica Madrid llega a petición propia, pero también fue pedida por Más Madrid y PSOE junto a la del consejero delegado del ente, Pedro Corbalán.
La polémica llegaba a final de julio, cuando se conocía que el Ejecutivo regional había comprado en abril un ático por 6,3 millones de euros en el Paseo General Martínez Campos, en Chamberí, con el objetivo de servir como "oficina temporal" de la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, mientras se ejecutaban obras en la Real Casa de Correos. Un extremo que desde la oposición se cuestionó, sugiriendo que este inmueble estaría destinado para residencia de la presidenta autonómica.
Días más tarde de conocerse la compra, el Ejecutivo regional anunció que vendería el inmueble junto a otros propiedad de Planifica Madrid para destinar el dinero resultante a la reconstrucción de la Sierra Oeste.
LA IZQUIERDA LO LLEVA A LOS JUZGADOS Y LA ASAMBLEA
Mientras que Vox ha preferido limitarse a reclamar las explicaciones de la compra, desde la izquierda han convertido el ático en el principal ariete contra Ayuso, vaticinando, además, que causará su caída.
Así, tanto PSOE como Más Madrid han acudido a los tribunales y se han personado en la causa abierto que investiga esta adquisición, al tiempo que han reclamado en la Asamblea tanto la información sobre la compra como las comparecencias. La del consejero delegado de Planifica Madrid fue rechazada en la Comisión de presidencia por PP, algo que interpreta la izquierda como un intento de censura y de "ocultar" lo que subyace a este ático.
Los partidos rechazan las explicaciones de la Comunidad sobre una "oficina temporal" y consideran que lo que se trataba era de un intento de la presidenta de conseguir una vivienda oficial sin seguir los causes legales, enfatizando en que se encuentra en el barrio en el que vivió su infancia y frente a la residencia de su madre.
Además, han utilizado este ático de 6,3 millones de euros como un símbolo de los objetivos que creen que persigue Ayuso, "vivir como Dios" a costa de los servicios públicos.
El último choque de la izquierda con la Comunidad alrededor del ático ha girado alrededor del documento de la compra, que no se ha entregado a pesar de argumentar Más Madrid y PSOE que era imprescindible para preparar esta comparecencia.