MADRID 10 Jun. (EUROPA PRESS) -
El acusado de asesinar a Jesús de Anta del Campo, conocido como 'El Chatarra', negó hoy durante su declaración ante la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Madrid haber participado en el crimen y sostuvo que sus "enemigos" del casi desaparecido poblado de El Salobral le represaliaron echándole "el muerto encima".
El cadáver de la víctima apareció el 30 de septiembre de 2005 en el interior de un coche calcinado que se localizó bajo un puente de la M-45, en el denominado camino de la Rabia, situado en Villaverde. Un coche patrulla de la Policía Nacional encontró el vehículo tras observar desde la carretera una densa columna de humo que sobresalía sobre el puente.
Esta zona era hace unos años un descampado frecuentado por toxicómanos, quienes adquirían su dosis en el asentamiento chabolista. A día de hoy, El Salobral está prácticamente desmantelado, con tan sólo cerca de una decena de infraviviendas en pie. Hace tres años, el asentamiento era uno de los principales focos de venta de drogas de Madrid, desplazado ahora a la Cañada Real.
Antonio Maya Jiménez, de 30 años y conocido como 'El Gitano', se sentó hoy en el banquillo de los acusados por un delito de homicidio y una falta de daños. Afronta una petición fiscal de 18 años de prisión y al pago de una indemnización de 148.833 para los hijos del fallecido, de 47 años.
El crimen se llevó a cabo a las 7.00 horas del 30 de septiembre de 2005 cuando el procesado mantuvo una fuerte discusión con 'El Chatarra' en una de las chabolas del asentamiento. Entonces Antonio golpeó a Jesús con una barra de hierro en el rostro, produciéndole la muerte. Tras ello, le introdujo en el maletero de un coche que había sustraído poco antes y lo prendió fuego a la altura del kilómetro 7 de la M-45.
A "CHATARREAR" A EL SALOBRAL
En su declaración, 'El Gitano' negó haber sido el autor del asesinato y explicó a la Sala que ese día acudió a primera hora de la mañana a "chatarrear" y, a continuación, a "pillar" algo para consumir" a consecuencia de su adicción a todo tipo de estupefaciente, como "cocaína, caballo o pastillas". Más tarde, se reunió con otros toxicómanos del poblado para "fumar pipa" de cocaína en una chabola. Además, insistió en que no sabía quien era 'El Chatarra'.
Frente a su versión, varios testigos protegidos que presenciaron el crimen le identificaron ante el Grupo X de la Brigada de Homicidios, que se encargó de las pesquisas. A preguntas sobre por qué creía que le había incriminado, contestó que había sido objeto de "represalias" a manos de sus "enemigos" de la zona. "Me echaron el muerto encima", dijo.
Los policías que testificaron indicaron que el dueño de la chabola, apodado 'El Ramón', donde estuvieron consumiendo, incluida la víctima, contó a un testigo protegido lo sucedido al presenciar el asesinato. Según le contó, 'El Gitano' golpeó a la víctima tras intercambiarse unas palabras en la chabola y le metió en el maletero de un coche que había robado a otro "yonki". El móvil del crimen se produjo por diferencias económicas después de que no hubiera salido bien la venta de piezas robadas, según dijo un agente.
El testigo protegido, que comparecerá mañana, había salido poco antes de la casa y se había cruzado con un Peugeot 205 de color blanco, en cuyo interior iba Antonio y otro individuo. Se trata del mismo turismo que apareció horas después totalmente calcinado bajo un puente de la M-45.